No hay datos clínicos absolutamente fiables para distinguir con seguridad un ACV isquémico de uno hemorrágico, el TAC craneal es la prueba diagnóstica definitiva. No obstante, algunos signos y síntomas nos permiten diferenciar la naturaleza del ictus (Tabla 7).
Tabla 7. Diferencias signos y síntomas entre ACV hemorrágico e isquémico
