3. FISIOPATOLOGÍA
La disección aórtica se caracteriza por la separación de las capas de la aorta producida por una columna de sangre que se origina en una ruptura de la íntima. Al ocurrir el desgarro intimal la presión hidrostática empuja, separando la capa íntima de la media y produciendo una falsa luz¸ además de un sitio de reentrada a la luz verdadera. La presencia del flujo pulsátil en esta falsa luz puede causar propagación proximal y distal de la disección. La presión en la falsa luz produce compresión de la luz verdadera y puede llegar a ocluir las ramas de la aorta. La muerte puede sobrevenir por isquemia de órganos vitales o por ruptura de la aorta a la cavidad pleural, al pericardio, al mediastino o a la cavidad peritoneal.
4. MANIFESTACIONES CLÍNICAS
Las manifestaciones clínicas más frecuentes son:
- Dolor. El paciente presenta un dolor de instauración brusca, a menudo muy intenso y desgarrador, de duración variable, de minutos a horas. Su localización puede orientar a discernir el tipo de disección. Así, un dolor torácico anterior sugiere disección de la aorta ascendente; el dolor en el cuello y el arco mandibular, disección del cayado; el dolor en el área interescapular, disección de la aorta descendente torácica; y por último, un dolor abdominal o lumbar sugiere disección de la aorta abdominal o infradiafragmática. Es característico que el dolor se desplace junto con la progresión de la disección.
- Cortejo vegetativo. En las formas agudas el dolor se acompaña de mareo, sudoración, náuseas, vómitos y malestar general.
- Otros síntomas. Síncope, disnea, debilidad...
