1.3. Vitamina D
El papel fisiológico principal de la vitamina D es mantener la homeostasia en la concentración de calcio y fósforo, y favorecer la mineralización ósea.
Para que la vitamina D sea activa debe sufrir dos hidroxilaciones, como resultado de las cuales se producen dos metabolitos; el 25(OH)D3 o calcidiol que es el principal metabolito circulante y el que mejor expresa el estado de los depósitos de vitamina D y el 1,25(OH)2D3 o calcitriol que es el metabolito más activo y por lo tanto considerado la forma hormonal de la vitamina. Para la formación de estos metabolitos se precisa la exposición a la luz solar.
La vitamina D se absorbe en el intestino delgado y se almacena en el tejido graso.
La principal reacción adversa de la administración de vitamina D es la hipercalcemia. Dosis superiores a las 4.000 U/día son potencialmente dañinas. Entre las indicaciones de la vitamina D están:
- El hipoparatiroidismo.
- La osteomalacia.
- El síndrome de trastorno mineral óseo asociado a enfermedad renal crónica.
- La osteoporosis.
Se puede administrar por vía oral o parenteral (intramuscular).
1.4. Bisfosfonatos
Son compuestos análogos a la molécula de pirofosfato. Cuando penetran en el organismo se unen al hueso acumulándose en las zonas de resorción ósea. Cuando los osteoclastos comienzan la resorción de una zona impregnada con bisfosfonatos, estos pasan a su interior inhibiendo su actividad y facilitando la apoptosis, por ello, presentan un efecto antirresortivo muy útil en diferentes patologías como la osteoporosis, enfermedad de Paget, hipercalcemia y metástasis óseas.
Actualmente se dispone de varios bisfosfonatos; etidronato, clodronato, pamidronato, alendronato, tiludronato, risedronato, ibandronato y zoledronato.
Tras la administración de bisfosfonatos, la masa ósea aumenta inicialmente, pero ese aumento es transitorio.
Por vía oral la absorción de bisfosfonatos es escasa por lo que deben administrarse en ayunas entre 30 y 60 minutos antes del desayuno. Algunos pueden administrarse por vía IV. Tras su absorción, el 50% es eliminado por el riñón sin cambios y el otro 50% se deposita en los huesos, durante un tiempo suficiente para que su administración pueda ser semanal o mensual para las formas orales, e incluso trimestral o anual para las formas intravenosas.
Sus reacciones adversas son de tipo digestivo cuando se administran por vía oral, por lo que deben ingerirse con suficiente agua y permanecer de pie los 30 minutos siguientes a la administración, por vía IV pueden producir malestar y síndrome pseudogripal. Existen dos complicaciones infrecuentes pero graves:
- La osteonecrosis mandibular.
- La fractura femoral subtrocantérea o diafisaria atípica.
