2. FÁRMACOS ANTIDEPRESIVOS
El trastorno depresivo mayor (TDM) y el trastorno bipolar (TB) son trastornos afectivos caracterizados por una desregulación del estado de ánimo.
En el TDM aparecen de forma recurrente episodios depresivos caracterizados por apatía, anhedonía, sensación de inutilidad y síntomas somáticos como cambio en el apetito, en el sueño, o dolor muscular entre otros. El TDM se divide clínicamente en tres tipos: la depresión típica (o melancólica), la depresión atípica y la depresión psicótica.
En el caso del TB aparecen episodios de manía o hipomanía y periodos de depresión.
Ambos trastornos responden al tratamiento con fármacos antidepresivos, aunque en algunos casos no se logra un control total de la sintomatología. El primer fármaco con el que se observó efecto antidepresivo, a finales de los años 40 del siglo XX fue la imipramina inicialmente utilizada como antipsicótico. Algo más tarde, en 1951 se descubrió que el antituberculoso iproniazida tenía también efectos antidepresivos y también en la década de los 50 se observó que la riserpina, un fármaco utilizado como hipotensor, mejoraba los episodios depresivos.
Todas estas sustancias tienen en común que aumentan la neurotransmisión con monoaminas (serotonina, noradrenalina y dopamina) por diferentes mecanismos, por lo que se asoció la depresión con la reducción de monoaminas dando pie a la llamada teoría monoaminérgica de la depresión según la cual la depresión es debida a un déficit patológico de la neurotransmisión por serotonina y/o noradrenalina y abriendo la puerta a la síntesis de nuevos fármacos que incrementaran estos neurotransmisores en el SNC para el tratamiento de los trastornos depresivos.
En base a esta teoría, hay dos grandes grupos de fármacos antidepresivos:
- Los inhibidores de la degradación de serotonina (mediante la inhibición de la MAO).
- Los inhibidores de la recaptación de aminas (antidepresivos tricíclicos, inhibidores selectivos de la recaptación de serotonina, inhibidores de la recaptación de serotonina y noradrenalina y los inhibidores selectivos de la recaptación de noradrenalina).
Por último, se han desarrollado fármacos que interactúan con múltiples dianas y están también indicados en el tratamiento de la depresión, son los llamados antidepresivos atípicos. En el tratamiento de la depresión, puede haber un retardo entre el comienzo del tratamiento y las primeras manifestaciones de mejoría clínica debido a que los cambios en la sensibilidad de receptores y circuitos neuronales se producen de forma lenta.
