Fármacos contra la Ansiedad y la Depresión


2.3. Inhibidores selectivos de la recaptación de serotonina (ISRS)

Los inhibidores selectivos de la recaptación de serotonina (ISRS) aparecieron a finales de los años 80 y supusieron una revolución en el tratamiento de la depresión. El primero que se autorizó fue la fluoxetina y pronto siguieron otros como el citalopram, la fluvoxamina, la paroxetina, la sertralina y el escitaprolam. Aunque su eficacia antidepresiva es similar a la de los ATC, su menor toxicidad y sus menores efectos adversos han hecho de ellos los fármacos de primera línea para el tratamiento de la depresión y de ansiedad. Además son útiles en la angustia, el TB, la eyaculación precoz y el estrés postraumático. Concretamente la fluvoxamina parece ser uno de los fármacos menos proconvulsivos.

 

Por su mecanismo de acción, aumentan la cantidad de serotonina en el espacio extracelular aumentando la activación de los receptores y las respuestas sinápticas. A dosis altas, parece que también impiden la recaptación de NA. Los diferentes ISRS no presentan diferencias notables entre ellos en cuanto a su eficacia. La absorción oral por lo general es buena, uniéndose a proteínas plasmáticas entre un 50% y un 95% con un volumen de distribución elevado. La concentración máxima se alcanza entre las 2 y 8 horas. Se metabolizan en el hígado dando lugar a metabolitos inactivos salvo el escitalopram y la fluoxetina que si producen metabolitos activos que contribuyen a prolongar el efecto. Se eliminan por vía renal con excepción del citalopram y la sertralina que lo hacen por heces. La fluoxetina presenta una vida media de 4 – 6 días y sus metabolitos entre 4 – 16 días. Para el resto la vida media oscila entre las 15 y las 33 horas.

 

Aunque no tienen toxicidad cardiaca ni efectos antimuscarínicos y son mucho más seguros en caso de intoxicación que los ATC, no carecen de efectos adversos. Todos pueden causar algún grado de disfunción sexual y diferentes trastornos digestivos. Un efecto adverso poco frecuente pero grave es el síndrome serotoninérgico que puede darse si se administran conjuntamente con IMAO y se manifiesta por hipertermia, rigidez muscular, mioclonia y cambios en el estado mental y los signos vitales. Si se decide cambiar un ISRS por un IMAO deben pasar entre 2 y 6 semanas para evitar el síndrome.

La interrupción brusca, puede ocasionar síndrome de abstinencia por lo que hay que informar al paciente que no interrumpa la medicación sin consultar.