Fármacos contra la Ansiedad y la Depresión


2.1. Inhibidores de la degradación de serotonina

Los inhibidores de la degradación de serotonina, actúan fundamentalmente por inhibición de la MAO, por ese motivo se denominan comúnmente IMAO, los IMAO más antiguos como la iproniazida, la fenelzina, y la isocarboxacida, producen una inhibición irreversible tanto de la MAOA como de la MAOB y los más modernos como la moclobemida, la befloxatona y la brofaromina, son reversibles y selectivos de la MAOA.

 

La selegilina es un inhibidor selectivo de la MAOB que se utiliza en la enfermedad de Parkinson (ver más adelante). El principal problema de los IMAO es que pueden producir toxicidad por tiramina y si se ingieren alimentos ricos en la misma desencadenar crisis hipertensivas. Especialmente los más antiguos. Su utilización se ha incrementado en los últimos años, gracias al descubrimiento de nuevos inhibidores reversibles de la forma A de la enzima. En general se utilizan cuando ha fallado el tratamiento con otros fármacos. También cuando la depresión se acompaña de ansiedad importante ya que tienen acción ansiolítica.

Su absorción oral es buena y la unión a proteínas en torno al 50%, sufren metabolismo hepático abundante originando metabolitos inactivos que se eliminan por la orina.

 

Las reacciones adversas consisten en agitación y raramente alucinaciones y convulsiones; Su interrupción brusca puede producir insomnio, pesadillas, delirio y psicosis.

Potencian la acción de simpaticomiméticos, levodopa, resperpina, antidiabéticos, antihistamínicos, sedantes, analgésicos opioides y alcohol pudiendo dar lugar a reacciones adversas importantes por lo que en un paciente que esté recibiendo IMAO hay que tener precaución a la hora de utilizar otros fármacos.
La sobredosis de IMAO produce estimulación del SNC con convulsiones, aumento de la producción de calor y muerte por hipertermia.