1.5. Propafenona
La propafenona pertenece al grupo Ic, por tanto bloquea el Na+, pero también actúa sobre alguno de los mecanismos de salida de potasio y produce un bloqueo de los receptores beta1-adrenérgicos. Disminuye la frecuencia sinusal, el automatismo del sistema His-Purkinje, el automatismo anormal y de la actividad desencadenada de post potenciales tempranos y tardíos.
Se absorbe bien por vía oral, pero tiene una baja biodisponibilidad por metabolismo de primer paso. Sin embargo, la biodisponibilidad es variable pues el metabolismo es dosis dependiente. Comienza su efecto a partir de los 30 minutos, con una duración de 8 horas. Su metabolismo es hepático dando lugar a múltiples metabolitos. Su vida media se prolonga a medida que se continúa el tratamiento, debido a la saturación del metabolismo.
Las reacciones adversas son variadas, presentado efectos en todo el organismo. Los efectos gastrointestinales son los más frecuentes, pudiendo presentar anorexia, náuseas y vómitos, sequedad de boca, disconfort abdominal. A nivel cardiovascular puede inducir bradicardia y diferentes grados y tipos de bloqueos. También puede originar taquicardia ventricular, flutter y fibrilación auricular. En el sistema nervioso central en ocasiones da lugar a somnolencia, desorientación, vértigo, trastornos visuales y convulsiones. Puede desarrollar un cuadro de retirada
1.6. Flecainida
La flecainida es un antiarrítmico del grupo Ic, con las mismas propiedades que la propafenona excepto el bloqueo de los receptores beta-adrenérgicos.
Se administra por vía oral e intravenosa. La administración por vía oral tiene una absorción muy buena, con una biodisponibilidad entre el 90 y 95%, debido a que no presenta fenómeno de primer paso hepático. La administración intravenosa se puede realizar de forma directa y en perfusión continua. Su vida media es de 20 horas. Se une a proteínas plasmáticas en el 40% y se elimina por vía renal. La insuficiencia cardiaca y renal alteran la eliminación renal de la flecainida, prolongando su vida media.
Las reacciones adversas más comunes son las extracardiacas, incluyendo náuseas y vómitos, vértigo, molestias intestinales, cefaleas y alteraciones visuales. Entre las reacciones adversas cardiacas están el empeoramiento de la insuficiencia cardiaca, cambios hemodinámicos, arritmias y angina.
