Fármacos indicados en los trastornos del Ritmo Cardíaco: Antiarrítmicos


3. ANTIARRÍTMICOS DEL GRUPO III

Son fármacos producen una prolongación del periodo refractario por aumento de la duración del potencial de acción. El más representativo y utilizado es la amiodarona cuyas acciones principales son el bloqueo de las corrientes de salida de potasio y la disminución de la concentración de sodio y de calcio. Además, a altas dosis bloquea los alfa y beta adrenoceptores. 

 

Los efectos de la amiodarona son dependientes de la vía de administración y del tiempo de tratamiento. En administración intravenosa y en tratamientos agudos produce un aumento del periodo refractario y de la velocidad de conducción del nodo aurículo ventricular, y de sus vías accesorias. En tratamientos crónicos disminuye la frecuencia sinusal y prolonga la duración del potencial de acción y del periodo refractario, produciéndose este efecto en todos los tejidos cardiacos, haciéndolo uniforme.

 

La amiodarona se administra por vía oral e intravenosa. Cuando se administra por vía oral, la absorción es irregular y errática. Se une el 95% a proteínas plasmáticas y se deposita en tejido adiposo, pulmón, miocardio y músculo esquelético, alcanzándose concentraciones estables al cabo de 1 a 3 semanas. Por este efecto acumulativo es por lo que se suelen utilizar dosis de carga para disminuir el tiempo que se consigue el equilibrio. La administración intravenosa se puede realizar de forma directa o en perfusión. Es recomendable administrarlo por catéter central. La solución que se suele utilizar para la dilución es glucosada al 5%. Se metaboliza en el hígado dando varios metabolitos activos, eliminándose por vía biliar. Su depósito hace que tenga una semivida muy prolongada, de 28 a 119 días, lo que origina que hasta 9 meses después de finalizar un tratamiento con amiodarona se pueda detectar amiodarona o sus metabolitos en el organismo.

 

Las reacciones adversas más comunes son las extracardiacas, el depósito de fosfolípidos incluye efectos sobre los ojos, nervios, hígado, piel y pulmón. Muchos pacientes presentan microdepósitos corneales que afectan a la visión, siendo reversible. Produce neuropatía periférica. Induce alteración de algunas rutas metabólicas hepáticas. Produce frecuentemente reacciones de fototoxicidad. En la piel suele producirse un depósito de color gris azulado. Puede provocar en el pulmón un cuadro de neumonitis, pudiendo llegar a ser mortal. En pacientes con alteraciones tiroideas, induce un aumento de la T4, con disminución de la T3 en suero.

A nivel cardiaco, son menos frecuentes, pero se puede producir arritmias por aumento del espacio QT.

 

 

4. ANTIARRÍTMICOS DEL GRUPO IV

Son los bloqueantes del calcio, vistos anteriormente en el tema sobre los vasodilatadores.

Fundamentalmente, los fármacos utilizados como antiarrítmicos son los del grupo del verapamilo y el diltiazen ya que los efectos cardiacos del grupo del nimodipino no son representativos como comentábamos anteriormente.