Disponemos de herramientas para valorar el nivel de alfabetización en salud, como el cuestionario utilizado en el estudio Health Literacy Survey-European Unión (HLS-EU-Q), utilizado a nivel europeo y en España. Se trata de un cuestionario auto cumplimentado, que consta de 47 ítems referentes a situaciones relacionadas con la gestión de la información, la asistencia sanitaria, la prevención de la enfermedad y la promoción de la salud. Cada ítem se responde con una escala tipo Likert de 4 puntos, con un índice general máximo de 50 puntos y mínimo de 0 puntos. A partir de esta puntuación total se establecen cuatro niveles de alfabetización, de 0 a 25 puntos es inadecuada, de 26 a 33 puntos, problemática, de 34 a 42 puntos, suficiente y de 43 a 50, el nivel de alfabetización en salud es excelente.
Recoge también tres subíndices secundarios, atención y cuidados de salud, prevención de enfermedades y promoción de la salud, cuyo rango de puntuación posible es igual que para el índice general.
Un estudio realizado en 2003 en Estados Unidos para medir el nivel de alfabetización en salud, reveló que el 35% de la población tenía un nivel básico o por debajo de lo básico, lo que significa que no podían leer o escuchar y entender educación para la salud básica, información o instrucciones dadas por los profesionales de la salud y por tanto seguirla en su vida diaria. Solo el 12% de los adultos tenían un suficiente nivel de alfabetización para el desarrollo de tareas complejas relacionadas con el autocuidado, como el cálculo de la dosis de insulina según la ingesta realizada.
A nivel europeo se llevó a cabo un estudio en 2010 con este mismo objetivo, utilizando el cuestionario HLS-EU-Q, que demostró un nivel de alfabetización en salud problemático en el 35,2% de la población y en España de 50,8%. Este nivel significa que tienen dificultades para la interpretación del significado de la información de salud y de los cuidados y también para identificar cuándo es necesaria la asistencia sanitaria.
