4. LA OBSERVACIÓN
Decir “observación” es sin duda, ir mucho más allá del simple significado de “mirar”, incluyendo un amplio abanico de actividades de vigilancia y monitorización de condiciones.
Hay muchas áreas de trabajo en las que la observación es un buen método, por ejemplo algunos grupos humanos que son difíciles de abordar por medio de encuestas, con este método se pueden estudiar ciertos hechos que de otra manera parecerían poco relevantes, como por ejemplo un estudio en entornos, donde lo importante es observar ciertos hechos, más que preguntarlos.
El mayor problema de este método es que el observador usualmente debe estar en la escena en el momento preciso y no siempre es posible predecir cuándo van a ocurrir los eventos. La observación es un proceso lento y costoso que requiere equipo humano con formación específica.
Hay tres condiciones o elementos que nos permiten clasificar los modos de observación:
- Primera, si la investigación es directa o indirecta.
- Segunda, si la presencia del entrevistador es conocida o no.
- Tercera, el papel que el observador juegue.
Se dice que una observación es directa cuando el observador está físicamente presente en el espacio observado e indirecta cuando la observación se realiza en base a grabación del entorno observado. La primera tiene la desventaja de que la presencia de elementos no habituales condiciona las actitudes, la segunda que se corre el riesgo de que algún elemento importante quede fuera del campo de observación o no se pueda aclarar alguna duda en un momento dado. Así pues, cada tipo de observación tendrá su utilidad para según cual metodología o método.
El hecho de conocer la presencia del observador en el entorno, no quiere decir que se haya omitido el consentimiento informado, pero las personas pueden saber o no quien es el observador, lo que condiciona las conductas de los sujetos. Ello nos puede interesar según el tema y el método del estudio
La clave de si el observador ha de participar o no en las interacciones de los sujetos con el entorno o entre sí, estará en el propio objetivo del estudio. Puede que este necesite que el observador provoque ciertos eventos para ver la reacción de las personas a los mismos.
Dentro de la observación merece una especial atención la llamada “observación participante”. Se refiere a la introducción del investigador en el escenario de estudio, funcionando éste como instrumento de recogida de datos. De modo natural se trata de algo más que una mera observación, es decir, implica la intervención directa del observador, de forma que el investigador puede intervenir en la vida del grupo. Para ello es necesario acceder a la comunidad, seleccionar las personas clave, participar en todas las actividades de la comunidad que sea posible, aclarando todas las observaciones que se vayan realizando mediante entrevistas (ya sean formales o informales), tomando notas de campo organizadas y estructuradas para facilitar luego la descripción e interpretación.
En esta modalidad de observación puede ser muy productivo que la hagan varios investigadores para luego realizar una técnica de triangulación de sus observaciones con el fin de minimizar el posible sesgo de subjetividad.
5. TÉCNICA DELPHI
Definida como un método para estructurar un proceso de comunicación grupal, que es efectivo a la hora de permitir que un grupo de individuos traten un problema complejo. El objetivo de la técnica es lograr un consenso fiable entre las opiniones de un grupo de expertos, a través de una serie de cuestionarios que se responden anónimamente.
La técnica Delphi se puede considerar dentro de las técnicas de investigación exploratorias, que proporciona la base para futuras investigaciones.
Antes de iniciar un Delphi se realizan una serie de tareas previas, como son:
- Delimitar el contexto y periodo de tiempo.
- Seleccionar el panel de expertos y conseguir su compromiso de colaboración. Las personas que sean elegidas no sólo deben ser grandes conocedores del tema sobre el que se realiza el estudio, sino que deben presentar una pluralidad en sus planteamientos. Esta pluralidad debe evitar la aparición de sesgos en la información disponible en el panel.
- Explicar a los expertos en qué consiste el método. Con esto se pretende conseguir la obtención de previsiones fiables, pues van los expertos a conocer en todo momento cuál es el objetivo de cada uno de los procesos que requiere la metodología.
Se caracteriza por que los miembros del panel son anónimos, salvo para el investigador, impidiendo que se influencien entre ellos. Existe cierta interacción mediante las rondas o consultas que se van realizando, con una retroalimentación controlada por el investigador a fin de no sesgar la opinión de los sujetos
En su proceso podemos distinguir varias fases:
- Formulación de la pregunta: Determinar cuál es el problema que se va a debatir y concretar la pregunta o preguntas que se van a realizar a los componentes del grupo.
- Selección de los participantes: Bajo dos criterios fundamentales, como son el grado de conocimiento del tema en cuestión e interés por el mismo.
- Primer cuestionario: Ha de acompañarse de la carta de invitación explicando el estudio y la metodología así como el plazo de respuesta. Con las respuestas recibidas en plazo se realiza un primer análisis agrupando las respuestas por temas y significados.
- Segundo cuestionario: Constarán todas las ideas generadas en la primera ronda solicitándose una clasificación de los 10 más importantes mediante su puntuación de 1 a 10.
- Tercer cuestionario: Busca que cada participante revise sus respuestas y haga una valoración final. También se pedirá un nuevo cribado de los 10 temas más importantes sin que tengan porqué coincidir con los anteriores.
- Informe final: Analizadas todas las respuestas del tercer cuestionario se procederá a realizar un informe final que incluirá una breve descripción del problema objeto de estudio.
