Tema 6. Las herramientas de recogida de datos; Cuestionarios


4. EL CUESTIONARIO

El cuestionario es el componente principal de una encuesta. Gran parte del éxito o del fracaso del estudio radica en la capacidad que tenga para recoger la información de forma que garantice la validez de los datos. Al respecto, se ha dicho que ninguna encuesta es más que su cuestionario. Sin embargo, no hay una “teoría” que nos diga cómo debe prepararse. Por el contrario, su construcción es más bien la expresión de la experiencia del investigador y de su sentido común. En muchas ocasiones, termina siendo una tarea laboriosa en la que se acaba invirtiendo muchas horas de búsqueda bibliográfica y elaboración hasta llegar al cuestionario definitivo.

Por esta razón, es preferible siempre que sea posible, utilizar cuestionarios validados. Estos cuestionarios que podemos localizar en la búsqueda bibliográfica, nos garantizarán que con ellos recogemos realmente información relativa al problema o hecho que estemos investigando (por estar validados). Por ejemplo, si pasamos el cuestionario Maslach, sabemos que lo que estamos midiendo es nivel de burnout y no la satisfacción laboral o el estrés, que podrían ser conceptos relacionados.

El uso de un instrumento que ya esté validado tiene como ventajas:

  • Comparar los resultados obtenidos en nuestro estudio con los obtenidos en todos los estudios que hayan utilizado ese mismo cuestionario.
  • Simplifica la investigación y puede ahorrar costes (excepto si hay que abonar los derechos del cuestionario para usarlo).
  • Refuerza la posibilidad de que el estudio vaya a ser financiado, ya que las entidades financiadoras generalmente valoran más que el instrumento que se utilice en la investigación esté ya validado, respecto a otro que esté pendiente de validar.
  • Facilita la publicación de los resultados.

Para utilizar un cuestionario validado debemos tener en cuenta para qué población lo está y en qué idioma. Cuando un cuestionario se traduce a otro idioma, se debe validar de nuevo. De igual manera, si un cuestionario está validado en población adulta, no se puede aplicar sin validarlo antes en niños, puesto que, pese a que el idioma sea el mismo, los niños pueden no entender las preguntas del mismo modo. Puede ser necesario modificar la redacción de las preguntas.

En la web del Servicio Andaluz de Salud podemos encontrar algunos ejemplos de cuestionarios validados:


4.1. Tipos de Cuestionarios

Cuestionario Autoadministrado

En este cuestionario es el propio entrevistado quien responde las preguntas sin la dirección de un entrevistador y posteriormente entrega el cuestionario en mano o bien lo envía por correo. Generalmente se utiliza cuando se pretende abarcar una población muy dispersa, como pudieran ser provincias o incluso municipios.
Requieren una serie de consideraciones específicas:

  • Es conveniente que el cuestionario sea precedido de una carta de presentación. Debe exponerse de forma clara el motivo de la entrevista, las razones por las que el sujeto ha sido seleccionado, los motivos por los que es fundamental su colaboración, la importancia de que el sujeto responda todas las preguntas, y las instituciones que avalan el estudio. En esta carta es necesario también garantizar la absoluta confidencialidad de los datos obtenidos y que estos serán tratados de forma anónima. Se deben incluir unas normas básicas y muy simples sobre su manejo y forma de contestación. Es conveniente también una declaración final del entrevistador para agradecer a los entrevistados su participación.

  • El cuestionario debe ser elaborado de forma sencilla, con preguntas simples. Asimismo, es importante dejar abierto un apartado de observaciones que puedan aclarar dudas o determinados aspectos que pudieran pasar desapercibidos por la ausencia de entrevistador.

  • Es muy importante facilitar la devolución del cuestionario. Para ello, si esta ha de realizarse por correo postal, se debe incluir un sobre franqueado que incluya la dirección postal para su envío.

  • Uno de los principales problemas que conlleva la utilización de este procedimiento es el alto porcentaje de no respuesta que suele haber. Es un inconveniente a tener en cuenta desde el momento del diseño del estudio, pues será necesario calcular el tamaño muestral estimando un elevado porcentaje de pérdidas. De lo contrario, podemos encontrarnos con dificultades para garantizar la representatividad y la validez de los resultados. Es recomendable tener previamente localizadas una serie de direcciones que actúen como reservas, que reúnan las mismas características que la población encuestada, para ampliar la muestra si es necesario.


Cuestionario Administrado por el entrevistador

En este tipo de cuestionario, las preguntas son realizadas por un encuestador.
Esta modalidad de cuestionario supone una mayor inversión de tiempo y dinero para la recogida de datos, pero también el porcentaje de respuesta suele ser mayor que en el procedimiento anterior.

Otra ventaja de este tipo de cuestionarios radica en que, si el entrevistador está suficientemente entrenado, puede emitir su opinión acerca de si considera las respuestas fiables o no. Además, permite un tipo de preguntas más complejas y aclaraciones puntuales sobre aspectos que no se entiendan, así como hacer más énfasis en obtener información válida sobre aquellas preguntas que sean más importantes.

Entre los principales inconvenientes de esta modalidad de cuestionario podemos citar, además del coste económico y en tiempo ya referidos, que se puede cometer algún tipo de sesgo debido al entrevistador, quien por su forma de entrevistar, de realizar las preguntas, o de interpretar las respuestas, puede introducir un sesgo en el estudio.
Otra modalidad de este tipo de cuestionario puede ser el grupal, donde el sesgo del entrevistador puede ser menor y aumentar el anonimato del entrevistado.

 

Cuestionario realizado por teléfono

Es un procedimiento en el que la encuesta se realiza por teléfono. Es una modalidad cada vez más extendida y que puede ser considerada como una situación intermedia, que comparte algunas de las ventajas y desventajas de cada una de las modalidades anteriores.

Tiene un coste medio y es un procedimiento rápido que también permite llegar a lugares muy distantes entre sí, ahorrando costes por desplazamiento de encuestadores. También participa de las ventajas de ser administrado por un encuestador.

Debe igualmente ser precedido por una carta de presentación como en los cuestionarios autoadministrados y sus preguntas han de ser redactadas en términos sencillos.

Su principal inconveniente se debe a que este tipo de encuesta no permite realizar preguntas demasiado íntimas, pues suele haber cierta reticencia a contestarlas por teléfono. Además, también puede haber un alto porcentaje de no respuesta, pues resulta muy fácil desentenderse de la entrevista dando alguna excusa o incluso colgando el teléfono.