4.2. Diseño de un cuestionario
Si lo que definitivamente queremos es elaborar un cuestionario propio, se pueden dar diversas consideraciones a tener en cuenta que pueden ayudar a esa tarea:
- Objetivo de la investigación. Determina los datos que se deberán solicitar y al mismo tiempo permite evitar la inclusión de preguntas que no respondan a este propósito.
- Tipo de información que se busca. Permitirá adecuar el contenido y redacción de las preguntas a un nivel cultural, grado de cooperación e información que está en condiciones de proporcionar.
- Recursos disponibles. Serían tanto de tipo económico, como de tiempo, humanos o materiales, aunque en última instancia, todo se resume en recursos económicos.
- El método que se utilizará en la recolección de la información. La presencia o ausencia del entrevistador en la recolección de información, es importantísimo para la redacción de las preguntas y la preparación de las instrucciones que se acompañan.
- Proceso de tabulación a utilizar, es decir, cómo se verterán los datos a la matriz de datos o base de datos para su análisis posterior.
El siguiente paso en la construcción de la primera versión del cuestionario. Son muy útiles las reuniones del equipo de investigadores para discutir sobre el cuestionario. En este tipo de discusión deben considerarse los siguientes puntos:
- Tener en cuenta el método de obtención de datos, cualidades del informante, tiempo disponible para realizar la recolección.
- Relacionados con el contenido. Clase de cuestionario que se debe emplear, tipo de preguntas (abiertas, cerradas…), lenguaje que se emplea (lenguaje libre de tecnicismos, preguntas sencillas y claras). No se deben incluir preguntas que sugieran las respuestas (¿Qué parte no le gusta de”…? da por hecho que algo no le gusta).
- Cada pregunta deben contener una sola idea (¿Pretende estudiar este año y trabajar el próximo?).
- Relacionados con la forma. Cuál es el formato ideal, instrucciones, número de preguntas no debe ser demasiado elevado, con el fin de no producir cansancio, orden de las preguntas, las primeras preguntas deben ser sencillas y que no establezcan antipatía con el entrevistado o con la encuesta, es decir, que no provoque rechazo de entrada, no emplear abreviaturas ni siglas.
- Forma y tamaño, material (color de la tinta y del papel de un cuestionario puede hacer que su lectura resulte más o menos descansada). Es importante que cada pregunta lleve un espacio suficiente para las respuestas. Disposición del cuestionario para la posterior tabulación de los datos.
- Qué tipo de control se hará al cuestionario.
Después de tener elaborado el formato, se procede a realizar una prueba previa o piloto. El pilotaje es hacer una prueba previa “en miniatura” del cuestionario, pasándolo a un grupo que, obviamente, después no pueden participar en la investigación.
Hay que probar la operatividad de un cuestionario sobre el terreno con el fin de descubrir fallos o ajustes que debe incorporarse antes de considerarse definitivo. Por eso el pilotaje es necesario en cuestionarios no validados.
Este pre-test tiene varios propósitos:
- Probar el cuestionario desde la perspectiva de la investigación con el fin evaluar si las respuestas satisfacen los objetivos de la investigación.
- Verificar si las preguntas son claras. Por ejemplo, un gran porcentaje de respuestas “no lo sé” dadas a una pregunta determinada significa que la pregunta en sí no está bien redactada.
- Familiarizar el entrevistador, si se trata de una entrevista, con el tema que es objeto de la encuesta.
- Conocer la reacción de los entrevistados.
- Obtener un cálculo aproximado del tiempo requerido para recolectar los datos.
- Hacer los cálculos estadísticos necesarios respecto a la validez y fiabilidad del cuestionario (véase tema siguiente). De nada servirá el trabajo si los instrumentos de recogida de información no son válidos ni fiables.
Después, se elabora otro u otros cuestionarios preliminares así como pruebas previas, según necesidades, hasta poder contar con el cuestionario definitivo.
4.3. Los tipos de preguntas
Las preguntas abiertas dejan que la persona responda libremente con menos límites, permitiendo que los participantes comuniquen más información de la que es posible con una lista de respuestas. Un inconveniente importante es que las preguntas abiertas suelen precisar métodos cualitativos de sistemas especiales para codificar y analizar las respuestas, lo que implica más tiempo que introducir los datos de respuestas cerradas y puede requerir juicios subjetivos. Las preguntas abiertas están indicadas en estudios exploratorios.
Las preguntas cerradas son más frecuentes y constituyen la base de la mayor parte de las mediciones habituales. Estas preguntas piden al que responde que escoja entre dos o más respuestas seleccionadas previamente. Pueden ser de respuesta dicotómica o múltiple (policotómica). Son más rápidas y más fáciles de responder, y las respuestas son más fáciles de tabular y analizar. Estas preguntas son adecuadas para su uso en escalas de multi-ítems (o de múltiples opciones) diseñadas para producir una sola puntuación.
Las preguntas cerradas tienen también varios inconvenientes. Conducen a quienes responden en determinadas direcciones y no les permiten expresar sus propias, y posiblemente más exactas respuestas. Cuando se desea una sola respuesta, se debe especificar y el grupo de posibles respuestas debe ser mutuamente excluyente (no se deben superponer las categorías 1-10, 11-20 p.ej) para asegurar claridad. Además es útil incluir entre las opciones de respuesta, “No sabe/No contesta”. Si alguien no conoce o no quiere responder a una pregunta y en algunos casos incluir una opción como «Otras (por favor, especifique)» o «Ninguna de las anteriores» cuando no incluye todas las opciones de respuestas posibles.
La escala visual analógica (EVA) es otra opción para registrar respuestas a preguntas cerradas usando líneas u otros trazados. Valoran características en una escala continua.

Preguntas especiales. Es conveniente incluir siempre algunas en un cuestionario:
- Preguntas trampa o de control. Permiten evaluar el grado de veracidad de las respuestas. Son las preguntas destinadas a descubrir a los encuestados que responden al azar.
- Preguntas constructores del rapport. (romper el hielo). Sirven para crear un clima de confianza y no se tienen en cuenta en al análisis de datos.
- Preguntas filtro. Cuando es necesario dividir la muestra en dos partes se utilizan preguntas filtro, que permiten dirigir a cada uno de los subgrupos preguntas más particularmente adaptadas en cada caso.
Otro aspecto formal que hay que recordar son los que ayudan a la tabulación y codificación de los datos.
Al diseñar un cuestionario debe tenerse presente que una vez que se haya cumplido la etapa de recolección de información, ésta deberá ser procesada. Y una de las funciones del cuestionario es facilitar el procesamiento de los datos.
Para ello deben de considerarse dos aspectos:
- Localización de los elementos de identificación del cuestionario. Códigos que los investigadores emplean para salvaguardando la confidencialidad, saber la procedencia del cuestionario.
- Espacio para el registro de los códigos. Es necesario que el cuestionario vaya precodificado, o sea que contenga los códigos que se asignarán a las posibles respuestas.
