La importancia de un buen diseño de investigación condiciona qué datos, a quienes y de qué manera los recogeremos. La pregunta de investigación y los datos provenientes de estudios similares, contienen la clave para saber qué características debemos estudiar.
Esas características a registrar son las conocidas como variables. En ocasiones, las variables no emanan directamente de la pregunta de investigación o de la documentación, sino de subpreguntas que permitan delimitar los conceptos relevantes.
1. POBLACIÓN DE ESTUDIO
Uno de los conceptos a delimitar ha de ser sin duda la “población”, esto es, definir quiénes son los sujetos de estudio o unidad de análisis, pues de ello depende el posterior plan de análisis. Respecto a la población de estudio deberemos definir:
- Si se trata de Personas: La edad o rango de edades, si vamos a tener en cuenta el nivel de estudios, el nivel socioeconómico, la ocupación, la experiencia profesional, etc.
- Si hablamos de Lugar: Si se trata de núcleos menores, de ayuntamientos, provincias, etc.
- Si se habla de espacios de Tiempo, habrá que delimitarlos con claridad.
- Otras cuestiones: por ejemplo en los estudios de investigación secundaria (Revisiones sistemáticas y metanálisis), los sujetos de estudio son los documentos (artículos) de las investigaciones y se pueden definir por límites temporales, tipo de estudio etc.
Todo estudio debe expresar los criterios de inclusión y exclusión de las unidades de análisis elegidas, buscando siempre conformar una población homogénea, esto puede suponer una limitación a la hora de extender la validez de los resultados a otras poblaciones (validez externa).
2. VARIABLES DE ESTUDIO
Conocida la unidad de análisis y desglosada la pregunta de investigación en sus conceptos básicos, podemos pasar a definir las variables del estudio, paso no exento de importancia en nuestro camino al conocimiento.
Una variable puede ser cualquier característica, factor, cualidad o atributo del sujeto de estudio o de la intervención a estudiar. El valor de la variable puede modificarse en las sucesivas medidas.
Las variables han de definirse de forma operativa para poderlas medir. La escala y la forma de medirlas a de estar explícita en el protocolo de investigación. Si se trata de variables que se midan con instrumentos, no sólo se ha de especificar marca y modelo, sino también la garantía técnica de fiabilidad (calibración).
Desde el punto de vista del estudio de investigación, distinguimos las Variables Dependientes y las Variables Independientes:
- Variable Dependiente: También llamada variable de resultado, es aquella cuyo resultado queremos explicar en nuestro estudio, siendo el objeto principal de investigación.
- Variable Independiente: Son aquellas con las que podemos explicar los cambios en la variable dependiente. En los ensayos, este tipo de variables son aquellas que se alteran de forma controlada para ver si dicha alteración afecta a los resultados.
Por la propia naturaleza de las variables las podemos clasificar como:
- Variables Cualitativas: También llamadas variables categóricas, que designan propiedades no numéricas (Sexo, estado civil, etc,). Para cada clasificación los individuos han de ser clasificados en una sola categoría.
- Variables Cuantitativas: Son las que pueden tomar un valor que puede expresarse en términos numéricos. Decimos que son las que pueden medirse, cuantificarse. En este grupo se distinguen:
- Variables Discretas: Únicamente toman valores numéricos enteros y finitos (nº de hermanos por ejemplo).
- Variables Continuas: Adoptan valores numéricos enteros, fraccionarios e infinitos (como los resultados de laboratorio, peso, talla, etc.).
Las variables, sean del tipo que sean, se miden en uno de estos tres tipos de escalas:
- Nominal
- Ordinal.
- Intervalo y/o Razón.
Para la recogida de datos se elaborará un manual de procedimiento que contemple las diversas respuestas posibles para evitar la variabilidad en el registro entre diversos observadores.
