4. FUENTES DOCUMENTALES
Fuentes Oficiales
Las fuentes documentales pueden ser oficiales, formando parte del Sistema de Información Sanitaria. En este grupo incluimos:
- Registros: Los registros oficiales y obligatorios (registro civil por ejemplo) recogen información de modo continuo según se produce y en toda la población. Algunos registros son específicos de sanidad como el de mortalidad, el de muertes fetales o algunos de enfermedades.
- Encuestas: Algunos ejemplos, como la encuesta nacional de salud, la encuesta de morbilidad hospitalaria, recoge la información de forma ocasional o periódica de una muestra representativa de forma directa (entrevista) o indirecta (autoadministrado).
- Sistemas de Notificación: Recogen la información de forma pasiva estando los datos condicionados por la actitud ante la notificación. Por ejemplo, víctimas de accidentes de tráfico, enfermedades de declaración obligatoria, etc.
- Otras fuentes de datos oficiales que se emplean en investigación sanitaria son el censo, el padrón municipal y el movimiento natural de población. Estas fuentes se usan para conocer el total de población de un estudio y su estructura.
También son fuentes documentales otras estadísticas globales, como los datos de salud de la OMS, que pueden ayudar a determinar el nivel de prevalencia de un problema de salud, o las historias clínicas, que son una fuente fundamental en los estudios de tipo retrospectivo.
Cuestionarios o Encuestas
Una de las herramientas más utilizadas para la recolección de datos en los estudios de investigación, es el cuestionario o encuesta. Para que esta sea una herramienta rigurosa y fiable han de tenerse en cuenta ciertos aspectos tanto en su elaboración (bien propia bien traducción de otros idiomas), como en su uso con los sujetos de estudio.
Los cuestionarios (conjunto de preguntas que constituyen las encuestas), están constituidos por preguntas destinadas a valorar cuantitativamente lo que piensan o sienten los individuos, o para registrar sus características objetivas.
El principal problema del uso de encuestas en la investigación, es garantizar que realmente miden lo que queremos medir y que lo hacen de forma fiable entre los sujetos que vamos a entrevistar. El proceso que lleva a obtener una encuesta fiable se denomina validación y es bastante complejo, por lo que siempre es mejor incluir en la fase previa al estudio la búsqueda de herramientas ya validadas para nuestra pregunta de investigación y nuestro medio (si fuese el caso).
En todo caso, si se va a utilizar un cuestionario de elaboración propia es absolutamente recomendable realizar un pilotaje del mismo para corregir posibles defectos de redacción.
En muchas ocasiones encontraremos encuestas validadas en inglés, pero debemos tener en cuenta que no se puede utilizar una versión traducida de forma “simple”, pues la adaptación cultural y contextual también puede producir sesgos que resten validez al estudio.
Las preguntas en las encuestas pueden ser: Cerradas, Abiertas y de Escala.
- Las preguntas Cerradas incluyen un listado con las posibles respuestas. Esto evita errores en la trascripción de datos y facilita su análisis. Pese a todo, es necesario incluir un apartado de escritura libre denominado “otros”.
- Las preguntas Abiertas suelen aportar más información desde el punto de vista cualitativo, pero dificulta el análisis cuantitativo. La clasificación de la respuesta ha de ser manual, esto es, hemos de categorizar la respuesta para poder procesarla.
- Las preguntas de Escala solicitan al sujeto que sitúe su opinión o emoción en una escala que posteriormente se puede traducir por un valor numérico (Likert) para facilitar su análisis.
Por la forma de recoger los datos, las encuestas se pueden clasificar como Entrevista, a Distancia y Autoadministradas.
- La recogida de datos por Entrevista, comporta una inversión de tiempo y esfuerzo por el equipo investigador, pero garantiza una correcta recolección de los datos, siempre y cuando los entrevistadores están bien entrenados. Al tratar ciertos temas, la entrevista personal puede suponer una barrera, pues el sujeto puede sentir reparo al no contestar anónimamente.
- La entrevista a Distancia (por teléfono u otros medios TIC) es cada vez más utilizada. Tiene un coste menor, pues se evitan desplazamientos, pero se ha de tener precaución con los formalismos del proceso de consentimiento informado y el cumplimiento de la legislación sobre derecho a la intimidad (grabar el propio consentimiento con la entrevista).
- En las encuestas Autoadministradas, el propio sujeto responde las preguntas del cuestionario tanto en papel como vía Internet. Son útiles cuando los sujetos están muy dispersos. Requieren una inversión mucho menor y se elimina el sesgo de la presencia del entrevistador, permitiendo el anonimato. La desventaja de este método, viene de que el sujeto puede dejar preguntas sin contestar, bien por descuido, bien porque no entiende su enunciado.
La encuesta también es una herramienta útil para recolectar los datos al realizar estudios desde el paradigma cualitativo, pero el enfoque en este caso se centra en abordar los temas sobre los que versa el estudio dentro de la visión en la que se desarrolla.
