Tema 3. Fracturas.


9.11. NECROSIS AVASCULAR

El extremo fracturado está desprovisto de inserciones de partes blandas vascularizadas. Se necrosa porque falta aporte sanguíneo. Suele pasar en zonas con una irrigación no muy buena, o con una única fuente de vascularización, que se interrumpe. Algunas zonas donde suele pasar es en la fractura de la cabeza femoral (el paciente será candidato a una prótesis), el astrágalo suele dar problemas también (no tiene aporte de partes blandas, ningún músculo se inserta en él), y el escafoides, que junto con la cabeza femoral son los reyes de la necrosis avascular. Esta puede dar lugar a:

  • pseudoartrosis.
  • artrosis incapacitante.
  • desorganización general de una articulación.

En el caso de la fractura de cuello femoral, se altera el riego de la arteria nutricia diafisaria (único aporte de la cabeza femoral). El ligamento redondo puede salvar dicha vascularización, aportando un paquete vascular pequeño. En el caso de la mitad proximal del escafoides carpiano solo tiene un pedículo vascular que, si se interrumpe, provocará necrosis. No existe prótesis para el escafoides, lo que conlleva una fijación quirúrgica permanente y a una muñeca inutilizada. En referencia al astrágalo, fractura de cuello astragalino. Este al fallarle la arteria principal nutricia y por no tener inserción muscular, también se puede necrosar. Por tanto, el tratamiento será quirúrgico artroplastia (sustitución del hueso por una prótesis, como en el fémur) o artrodesis (fijación de la articulación, como en el carpo).

9.12. ATROFIA DE SUDECK: ALGODISTROFIA SIMPÁTICO-REFLEJA

Se caracteriza por cursar con osteoporosis postraumática (diferente a la osteoporosis por desuso), que produce dolor importante, tumefacción y rigidez articular marcadas, pudiendo llegar a la atrofia de toda la zona afecta.

Localización más frecuente: partes más distales, normalmente muñeca, mano y pie. Suele empezar por partes distales, pero puede avanzar hacia proximal, es decir: puede empezar en la mano y acabar en un síndrome mano-hombro, incluso hasta la escápula, o empezar en el pie y llegar hasta la rodilla.

Puede producir una incapacidad marcada y permanente y no existe tratamiento quirúrgico ni farmacológico. El más eficaz y con el mejor responde esta patología  es el tratamiento fisioterápico.