9.4. TROMBOEMBOLISMO
Existen dos tipos principales de tromboembolismo que se pueden producir como complicación de una fractura:
- Trombosis venosa profunda (TVP);
- Embolia pulmonar (EP).
La trombosis venosa profunda representa una de las complicaciones más habituales en cirugía ortopédica y en el tratamiento de las fracturas, sobre todo si estas afectan a las extremidades inferiores. En la mayor parte de los casos, los trombos se forman en las venas iliacas y femorales, pudiendo impedir la circulación o desprenderse, formando émbolos que posteriormente llegan a los pulmones produciendo la embolia pulmonar. Entre los factores de riesgo de tvp destacan:
- Pacientes encamados durante largo tiempo (como pacientes ortopédicos, sobre todo si se ha realizado fresado y cementado del canal femoral).
- Hipercoagulabilidad
- Enfermedades cardiovasculares;
- Embarazo;
- Tabaquismo.
Los síntomas de esta enfermedad son inespecíficos, de modo que hay que recurrir a métodos específicos para el diagnóstico, como puedan ser:
- Flebografía de contraste, que debe realizarse en ambos miembros y que muestra una gran fiabilidad diagnostica en la detección de trombos en la totalidad del sistema venoso profundo de las extremidades exploradas;
- Ecografía en modo doppler color, que permite un diagnóstico preciso de las trombosis de los segmentos poplíteo, femoral e iliaco externo.
- Venografia bidimensional por resonancia magnética
