- Tibia proximal: el lugar más utilizado. Palpada la tuberosidad tibial, localizar el punto de inserción entre 1 y 3 cm. (2 traveses de dedo) por debajo de ella, en línea media tibial.
- Tibia distal: el mejor lugar para los adultos. El punto es en la unión con el maléolo, aproximadamente 2 cm. proximales a la punta del maléolo medio.
- Fémur distal: el acceso más difícil por la mayor cantidad de tejido y hueso redondeado.
- Otros lugares: la metáfisis posterior distal del radio opuesto al pulso radial y la cabeza anterior del húmero.
Los dispositivos de inserción pueden ser agujas intraóseas de inserción manual o pistola de inyección ósea.
En la actualidad, ya no se recomienda la vía intratraqueal, ya que las concentraciones plasmáticas obtenidas son muy variables (generalmente muy inferiores en comparación con la vía intravenosa o intraósea, especialmente con la adrenalina) y, además, la administración de grandes volúmenes de líquido en el pulmón compromete el intercambio gaseoso.
En el manejo de la vía aérea se recomienda la intubación endotraqueal, sin demorar la esencial, y la monitorización de la misma por medio de la Capnografía.
