2. ETIOLOGÍA
Los procesos neoplásicos que causan derrame pericárdico y taponamiento cardíaco con mayor frecuencia son:
- Cáncer de pulmón: aproximadamente, el 75% de los casos.
- Cáncer de mama: 10% de los casos.
- Neoplasias hematológicas (linfomas y leucemias): alrededor del 10% de los casos.
- Otras causas: melanomas, tumores gastrointestinales, sarcomas, etc.
Aparte de por las metástasis, los taponamientos cardíacos pueden aparecer en los pacientes oncológicos por otras causas mucho menos habituales: pericarditis tras la radiación, pericarditis aguda idiopática (habitualmente por infección vírica), traumatismos cardíacos, etc.
3. FISIOPATOLOGÍA
En la mayoría de los pacientes con algún grado de derrame pericárdico se puede documentar un aumento leve de la presión intrapericárdica. A medida que ésta aumenta, aparecen signos ecocardiográficos de taponamiento y, finalmente, los signos clínicos, lo que representa el nivel de mayor gravedad dentro del taponamiento.
Cuando la presión del líquido intrapericárdico es igual o mayor que la presión de llenado del corazón, se llega a la situación de taponamiento. Habitualmente se compromete primero el llenado de las cavidades derechas (ya que su presión diastólica es inferior a la de cavidades izquierdas y su pared más delgada); de este modo, al reducirse su volumen/latido, también disminuye el llenado de las cavidades izquierdas y, por lo tanto, el gasto cardiaco global. Por todo ello, los signos clínicos que aparecerán serán secundarios a hipoperfusión y a aumento de la presión venosa central.
