Tema 5. Derrame pericárdico maligno con taponamiento cardiaco.


 

En los procesos oncológico, el hecho fundamental que inicia el derrame pericárdico es la metástasis pericárdica, que causa la obstrucción del drenaje linfático y venoso del corazón por la masa tumoral, que puede acompañarse o no de hemorragia intrapericárdica. Se imposibilita, por lo tanto, el drenaje de este líquido, y se produce un trasudado hacia el interior del pericardio, lo que provoca la acumulación progresiva de líquido en él. El líquido acumulado suele ser, por tanto, de características serohemáticas.

 

4. MANIFESTACIONES CLÍNICAS

Las manifestaciones clínicas más frecuentes son: taquipnea, disnea de esfuerzo, ortopnea, taquicardia, tos, ansiedad, dolor torácico, congestión facial y molestias abdominales inespecíficas.

Se debe sospechar la presencia de un taponamiento cardíaco en un paciente oncológico que presenta los signos clásicos de la denominada tríada de Beck:

  • Hipotensión arterial: cianosis distal, reducción del nivel de conciencia, insuficiencia renal.
  • Aumento de la presión venosa central: ingurgitación yugular, hepatomegalia, etc.
  • Tonos cardíacos apagados.

 

5. TRATAMIENTO

Aunque el cuadro clínico del taponamiento cardíaco puede parecerse mucho, en ocasiones, al de la insuficiencia cardíaca congestiva, es muy importante la sospecha clínica ya que el tratamiento es totalmente distinto es estas entidades. En el taponamiento cardíaco, hay que aumentar la precarga en lugar de reducirla, por lo que nunca debe tratarse con diuréticos ni vasodilatadores.