En los pacientes con un derrame pericárdico de origen neoplásico, es muy probable que la cantidad de líquido aumente y el taponamiento empeore, por lo que está justificado proceder al drenaje pericárdico incluso en los casos de taponamiento de escasa gravedad. La pericardiocentesis simple con aguja soluciona inicialmente el taponamiento en numerosos casos, pero la probabilidad de recidiva es muy elevada; por el contrario, el drenaje quirúrgico es un procedimiento excesivo para muchos pacientes. Es probable que la mejor opción sea la pericardiocentesis, dejando colocado un catéter de drenaje que deberá mantenerse mientras sea productivo.
8. INTERVENCIONES ENFERMERAS
- Monitorización de los signos vitales (6680)
- Manejo de las vías aéreas (3140)
- Monitorización respiratoria (3350)
- Administración de analgésicos (2210)
- Cuidados del drenaje torácico (1872)
- Oxigenoterapia (3320)
- Manejo del dolor (1400)
- Manejo de líquidos (4120)
9. OBSERVACIONES ENFERMERAS
Tanto en el electrocardiograma (taquicardia sinusal, voltajes bajos de los complejos QRS y la onda T), como en la radiografía de tórax (se puede observar cardiomegalia), se encuentran alteraciones en el 90% de los casos, aunque en un 50% son inespecíficas. La ecocardiografía es la prueba de elección, y su principal utilidad es mostrar la acumulación de líquido en el pericardio.
