La violencia en el lugar de trabajo se ha convertido en una una preocupación prioritaria a nivel mundial en las últimas décadas. En el año 1998 la OIT publicó un informe sobre La Violencia en el Trabajo, en él se señalaba que el personal sanitario presenta un grado de riesgo mucho mayor que otros ámbitos laborales, y un mayor riesgo en las mujeres que en los hombres y se reconocía que las agresiones psicológicas son una forma grave de violencia. Otra de las conclusiones del informe es que la violencia en el entorno de trabajo se deriva de una combinación de causas, relativas a las personas, el medio ambiente y las condiciones de trabajo, así como a las formas de interacción entre los propios trabajadores, entre los clientes y los trabajadores y entre éstos y los empleadores.
En 2002 la (OMS) publicó un Informe mundial sobre la violencia y la salud) en el cual donde se declara la violencia como un problema de salud público, insta a los países miembro que evalúen el problema y se pongan medidas, y ese mismo año en el marco del Programa conjunto sobre la violencia laboral en el sector de la salud, se emitieron unas directrices pata abordar la violencia en el trabajo en el sector de la salud.
En 2007 se publica el Acuerdo Marco Europeo sobre el Acoso y la Violencia en el Trabajo, en el cual se condena toda forma de acoso y de violencia e insiste en la obligación que tienen los empresarios de proteger a los trabajadores contra tales situaciones.
En un primer momento, una vez definido y estimada la magnitud del problema se empiezan a aportar soluciones, como la necesidad de enfoque global del problema, analizar los factores generadores de violencia explorar estrategias variadas. En el año 2002, se publican unas directrices que van destinadas a apoyar las respuestas concretas que se lleven a cabo en los planos empresarial, sectorial, nacional e internacional de los sectores tanto público como privado. En el año 2007, se pide a las empresas a nivel Europeo la tolerancia cero frente a la violencia en el trabajo y que especifiquen procedimientos para tratar los casos de acoso y violencia que se produzcan.
En 2010 se emitieron unas Directrices multisectoriales para solucionar la violencia y el acoso de terceros relacionados con el trabajo, entre las que destaca, la preocupación por los efectos de la violencia en el ámbito laboral y la importancia de buenas prácticas y medidas para solucionar los casos de violencia en todos los entornos como elemento común.
