1. CONCEPTO
La EPOC se caracteriza por una limitación al flujo aéreo no completamente reversible, relacionada con una respuesta inflamatoria anormal, principalmente al humo del tabaco. El diagnóstico se basa en la espirometría, al objetivar un patrón obstructivo definido por una relación FEV1/FVC < 70% post‐broncodilatación.
La descompensación de la EPOC (o agudización de la EPOC) se define como un empeoramiento agudo de la situación clínica del paciente que cursa con un aumento de la disnea, tos y expectoración (volumen y/o coloración), y que requiere un cambio de su medicación habitual.
2. ETIOLOGÍA
El tabaquismo es la principal causa de la EPOC. Las infecciones respiratorias producen la mayoría de las agudizaciones. Las bacterias implicadas habitualmente son Haemophilus influenzae, Streptococcus pneumoniae y Moraxella catarrhalis. La Pseudomona aeruginosa y los bacilos entéricos gramnegativos son menos frecuentes, aunque se ven en pacientes con EPOC muy grave que han estado hospitalizados o intubados recientemente. Entre las causas víricas se incluyen rinovirus, virus gripales y paragripales, y virus respiratorio sincitial. Los períodos de mayor contaminación ambiental por partículas de combustión diesel, dióxido de azufre, ozono y dióxido de nitrógeno se asocian a más ingresos hospitalarios por EPOC, aunque no se puede atribuir ninguna causa a muchas agudizaciones.
Otras causas de EPOC descompensada son la insuficiencia cardíaca congestiva, arritmias, tromboembolismo pulmonar, depresión respiratoria secundaria a fármacos, neumotórax, traumatismo torácico, cirugía reciente e incumplimiento terapéutico.
