Tema 9. Heridas.


 

  • Según el agente etiológico

Esta clasificación es la más relevante desde un punto de vista pronóstico y terapéutico.

o   Heridas punzantes: Cuando la herida se produce por la actuación de un cuerpo puntiagudo de forma más o menos cónica, hablamos de, predominando la profundidad sobre la extensión de la herida. Estos pequeños agujeros en la piel pueden ocultar una lesión grave a la vez que sus márgenes presentan un grado variable de daño que es debido a la compresión que el agente traumático produce durante su penetración.

Es importante observar en dichos bordes derrames sanguíneos, así como tejidos contusionados, cuya viabilidad puede estar más o menos comprometida al atravesar diferentes planos tisulares dotados cada uno de ellos de unas características elásticas y/o contráctiles diferentes. El trayecto producido por el agente pierde sus características topográficas tras la retirada de este, convirtiéndose en un trayecto irregular y anfractuoso en el que con facilidad pueden almacenarse líquidos y restos de tejidos que favorezcan la proliferación bacteriana.

o   Heridas incisas: Las producidas por agentes cortantes y/o bordes muy afilados son las llamadas. En ellas predomina la longitud sobre las otras dimensiones; con bordes limpios y suelen sangrar mucho.

o  Herida contusa Cuando el agente es romo, además de la solución de continuidad propia de la herida, nos encontraremos con un grado más o menos importante de contusión en los tejidos con bordes contundidos y aplastados; en estos casos, la reparación de la herida va a ser más dificultosa.