2.2. Enflurano
El enflurano se utiliza para la inducción y el mantenimiento rápido de la anestesia. Especialmente para mantenimiento, ya que la inducción y la recuperación son lentas. Se metaboliza en el hígado dando lugar a flururo. Cuando se toma isoniacida las concentraciones de fluoruro son muy altas en suero, pudiendo representar un grave riesgo para el paciente.
Presenta efectos similares al halotano. Hipotensión con disminución de la actividad simpática, pero a diferencia de este no produce bradicardia. La depresión respiratoria está en relación con la dosis. Es un eficaz broncodilatador. Dosis altas o en situación de hiperventilación producen actividad muscular tónico – clónica pudiendo desarrollar cuadros convulsivos.
Aumenta el flujo sanguíneo cerebral y la presión intracraneal.
Induce náuseas y vómitos en el 3 – 15 % de los pacientes en el postoperatorio y también altera la función hepática produciendo en algún caso necrosis hepática.
2.3. Isoflurano
El isoflurano es el anestésico por inhalación más utilizado a nivel mundial, se suele utilizar para el mantenimiento después de inducir la anestésica con otros fármacos. Pese a que la inducción de la anestesia es más rápida que con los anteriores, produce con mayor rapidez cambios en la profundidad de la anestesia. Más del 99% se elimina sin cambios por los pulmones.
El control de la profundidad de la anestesia se valora con la tensión arterial y los cambios en el volumen y frecuencia respiratorios. Produce hipotensión por vasodilatación en piel y músculos. Conserva bien el ritmo cardiaco, y aumenta el flujo coronario por lo que en principio es adecuado para pacientes con cardiopatía isquémica, pero puede producir isquemia al inducir “robo coronario” (desviación del flujo desde regiones escasamente irrigadas hasta regiones con más riego). Causa broncodilatación y hasta conseguir un nivel anestésico adecuado aumento de la actividad de las vías respiratorias y de las secreciones, tos y laringoespasmo.
En el SNC ejerce efecto protector de la lesión hipoxémica o isquémica ya que causa menor vasodilatación cerebral que los anteriores, por ello es el fármaco preferido en neurocirugía.
2.4. Óxido Nitroso
El óxido nitroso es un líquido volátil para mantener el estado líquido debe estar a presión constante y temperatura baja. Al disminuir la presión o aumentar la temperatura se transforma en gas. Por eso se presenta en cilindros de acero a presión y enfriados. Combinado con el oxígeno es inflamable.
Su administración se realiza en condiciones hiperbáricas. Un 20% de óxido nitroso en aire inspirado produce analgesia, y un 80% pérdida de conocimiento. A esas concentraciones el riesgo de hipoxia es muy alto por lo que se administra combinado con otros anestésicos o como coadyudante en menor dosis.
La inducción es muy rápida y la recuperación tras suspender la administración también lo es, ya que tiene escasa solubilidad en sangre. Es eliminado casi completamente por los pulmones. En la circulación sistémica sus efectos son insignificantes, produciendo una leve depresión del centro respiratorio, más acusada si administra con Halotano.
No tiene efectos sobre el SNC, músculo, hígado ni riñones. Es raro que produzca hipertermia pero puede alterar la oxidación del cobalto de la vitamina B12 e inducir inhibición en la producción de leucocitos y hematíes. También puede producir efectos en los trabajadores.
