Antisépticos y Desinfectantes


3. TIPOS DE ANTISÉPTICOS Y DESINFECTANTES

A continuación, se presentan las características más destacadas de los antisépticos y desinfectantes:

 

3.1. Ácidos

Se trata de ácidos inorgánicos débiles que actúan sobre las proteínas y enzimas de las membranas celulares.

El ácido acético a concentraciones inferiores al 5% es bacteriostático y a concentraciones mayores bactericida.

En quemaduras extensas se utiliza al 5% para impedir el desarrollo de Pseudomona aeruginosa. Al 1% se utiliza en apósitos quirúrgicos y en duchas vaginales para tratar infecciones por hongos y al 0,25% para irrigaciones de la vejiga.

 

El ácido láctico se utiliza como antiséptico leve y se puede emplear con los mismos fines que el acético. A concentraciones del 1 – 2% se usa como espermicida.

 

El ácido benzoico es utilizado fundamentalmente en la industria alimentaria como conservante. El ácido bórico tiene propiedades bacteriostáticas débiles y acción lenta. Si se aplica en la piel lesionada y se absorbe pudiendo dar lugar a reacciones sistémicas graves por lo que no se utiliza. En cosmética se usa a concentraciones del 5% y no debe ser utilizado en niños.

 

 

3.2. Alcoholes

Son desinfectantes rápidos y con un notable espectro antimicrobiano. Los más usados son el etílico y el isopropílico. 

El etanol o alcohol etílico tiene la propiedad de destruir las bacterias, pero su acción frente a hongos y virus es escasa y ninguna frente a esporas.

Al 70% elimina el 90% de las bacterias cutáneas en 2 minutos si se mantiene húmeda la piel. Su acción bactericida es mayor si se limpia la piel previamente con agua y jabón. Se utiliza para la desinfección de la piel previa a la administración de fármacos por vía parenteral y como rubefaciente de la piel para evitar la aparición de úlceras por decúbito.

No debe utilizarse en heridas abiertas por ser irritante y además puede formar coágulos que favorezcan el crecimiento bacteriano. Su aplicación inmediata en la piel tras una quemadura por calor, evita o reduce la formación de ampollas. Si se ingiere en cantidad suficiente puede causar intoxicación etílica.

 

El alcohol isopropílico es más efectivo, pero más irritante y con olor desagradable por lo que se usa como vehículo de otros agentes para aumentar su potencia. Si se usan a altas concentraciones pueden absorberse por la respiración, hay que recordar el alto nivel de inflamabilidad por lo que deben almacenarse con las debidas precauciones.