Antisépticos y Desinfectantes


3.3. Aldehídos

Se utilizan fundamentalmente para desinfectar instrumental quirúrgico que no soporte altas temperaturas. Destruyen bacterias, virus, hongos y esporas.

Uno de los más conocidos es el formol que es formaldehido en solución acuosa al 37% y que se usa como desinfectante y para la conservación de muestras histológicas. A concentraciones del 2 al 8% se usa para desinfectar material quirúrgico. Según aumenta la concentración, aumenta su espectro de acción y su acción germicida se potencia si se disuelve en alcohol. Es irritante de las mucosas respiratorias y requiere un periodo de aireación ya que los materiales, especialmente los polímeros plásticos, lo absorben.

El glutaraldehído es un bactericida, pero también presenta efectos sobre virus como el VIH y frente a esporas. Tiene mayor poder germicida que el formaldehido y es menos irritante. Se utiliza exclusivamente como desinfectante.  Hay que controlar los niveles ambientales y usar medidas de protección personal. Es necesario aclarar los productos después de su utilización para evitar la irritación de la piel o las mucosas de los individuos que los utilicen. El National Institute of Occupational Safety and Health (NIOSH) incluye el glutaraldehido como sustancia potencialmente mutágena.

 

 

3.4. Biguanidas

La clorhexidina es una biguanida catiónica con actividad antiséptica frente a bacterias gram positivas y negativas, pero no es eficaz frente a virus. Su acción es rápida y prolongada, pudiendo llegar a las 30 horas. A dosis bajas produce salida de componentes celulares y a dosis altas precipitación de la membrana celular y componentes citoplasmáticos.

Si se mezcla con alcohol aumenta su eficacia. Su toxicidad es reducida, tras más de 30 años de uso no se conocen graves reacciones ya que apenas se absorbe, aunque en raras ocasiones se asociado a dermatitis, fotosensibilidad e irritaciones de la mucosa.

No debe aplicarse sobre el SNC, meninges u oído ya que puede producir ototoxicidad. Es activa (aunque su acción disminuye) en presencia de sangre y materia orgánica. Se inactiva con el corcho, el algodón o compuestos aniónicos. A pesar de todo ello, la clorhexidina es uno de los mejores antisépticos disponibles y el antiséptico bucal más utilizado. Además, se utiliza en el lavado de manos del personal sanitario y en la limpieza perioperatoria de la piel, así como en la desinfección de material y en tratamiento de heridas y quemaduras.