3.6. Metales
Tradicionalmente los empleados como antisépticos y desinfectantes han sido los derivados de la plata, el mercurio y el cinc.
Las sales inorgánicas de plata son potentes germicidas. El nitrato de plata, aplicado de forma local en solución al 0,1% presenta alta actividad bactericida siendo notable su actividad frente a Pseudomonas. En concentraciones al 0,5% puede aplicarse en quemaduras, pero con precaución ya que puede precipitar y producir hiponatremia. En solución oftálmica al 1% se ha utilizado en la profilaxis de la oftalmia gonocócica del recién nacido, aunque va siendo sustituido por antibióticos más eficaces y menos tóxicos. La forma sólida endurecida puede utilizarse para cauterizar heridas y eliminar verrugas.
Los derivados de mercurio no se utilizan debido a su gran toxicidad y escasa eficacia, pero tienen importancia histórica por haber sido durante años altamente utilizados.
De los derivados de zinc se usa el sulfato de zinc en solución oftálmica al 0,25% para la conjuntivitis angular y al 4% de forma tópica para tratar el acné, impétigo y algunas formas de lupus. Algunas pomadas y polvos para el tratamiento del eccema, impétigo y psoriasis contienen óxido de zinc y para el tratamiento de caspa y seborrea se puede usar piritionato de zinc en concentraciones del 1 – 2%.
3.7. Nitrofuranos
La nitrofurazona es utilizada como antiséptico en quemaduras y profiláctico de infecciones hospitalarias. Normalmente se aplica de forma tópica en crema al 2% y no produce dolor pero puede producir dermatitis de contacto.
3.8. Oxidantes
El peróxido de hidrógeno durante años ha sido el antiséptico doméstico más utilizado. Es poco potente y de efecto breve y se inactiva en presencia de materia orgánica. A concentraciones del 3 – 6% actúa como bactericida y viricida y a concentraciones del 10 – 25% es esporicida. Es más útil frente a anaerobios que frente a aerobios además ayuda en el desbridamiento y se utiliza también para reblandecer el cerumen o retirar apósitos. No debe ser usado en cavidades cerradas por la imposibilidad de salida del gas formado. A pesar de todo es uno de los productos más seguros. Si se emplea concentrado debe manipularse con cuidado ya que puede irritar la piel y las mucosas. Es muy oxidante del material por lo que puede dañar el caucho, el plástico o los metales.
El permanganto potásico es un potente germicida pero se inactiva en presencia de materia orgánica y además tiene escaso poder de penetración. Es irritante y caústico a elevadas concentraciones. Tiñe la piel de color marrón.
