Farmacología de la Respuesta Inmunitaria: Inmunosupresores e Inmunomoduladores


3. INHIBIDORES DE LA SEÑALIZACIÓN DE LOS LINFOCITOS

Incluyen fármacos como la ciclosporina, el tacrolimús y los inhibidores de la mTOR como sirolimús, everolimús y zotarolimús.

 

 

3.1. Ciclosporina

El descubrimiento en 1976 de que la ciclosporina inhibe de forma específica la inmunidad mediada por células T, permitió la generalización de los trasplantes de órganos completos.

En la actualidad, sus indicaciones son los trasplantes de órganos, la psoriasis y la artritis reumatoide. También se usa en el tratamiento de otras enfermedades autoinmunes raras que no responden a otros tratamientos.

Su uso está limitado por sus importantes efectos adversos que incluye la nefrotoxicidad, hipertensión, hiperlipidemia, neurotoxicidad y hepatotoxicidad.

 

 

3.2. Tacrolimús

También conocido como FK506, es más potente que la ciclosporina. Actúa por un mecanismo similar y al igual que esta es nefrotóxica.

Está autorizado su uso en los trasplantes y puede usarse en aplicación tópica en dermatitis atópica y otras enfermedades eccematosas.

 

 

3.3. Inhibidores de la mTOR

El sirolimús o rapamicina es estructuralmente similar al tacrolimús pero su mecanismo de acción es diferente, la inhibición de la mTOR inhibe la síntesis de proteínas y detiene la división celular.

Sus principales efectos adversos son la hiperlipidemia, leucocitopenia y trombocitopenia, pero a diferencia del tacrolimús o la ciclosporina no produce nefrotoxicidad.

Otros fármacos más recientes son el everolimús y el zotarolimús. El primero se usa para la prevención del rechazo en los trasplantes renales y el segundo en endoprótesis que liberan el fármaco para impedir su rechazo. En la actualidad se están investigando nuevos fármacos de este grupo.