2. FÁRMACOS QUE INHIBEN LOS CANALES DEL CALCIO
Hay dos grupos de canales de calcio sobre los que estos fármacos pueden actuar:
- Los canales de calcio tipo T.
Los canales de calcio tipo T se despolarizan e inactivan durante la vigilia. Como hemos visto con anterioridad, existe la hipótesis, de que las ausencias están provocadas por hiperpolarización paroxística de estos canales durante la vigilia dando lugar a las puntas y ondas propias en el electroencefalograma de este tipo de crisis, en consecuencia, los fármacos que inhiben estos canales se utilizan de forma específica en el tratamiento de las ausencias. Se incluyen en este grupo la etoxusimida y el ácido valproico. - Los canales de calcio activados por voltajes altos (AVA).
Por el contrario, los fármacos que inhiben los canales AVA tienden a tener efectos pleitrópicos utilizándose principalemente en crisis focales con o sin generalización secundaria o en crisis generalizadas que no sean ausencias. En este grupo encontramos la gabapentina y la pregabalina.
2.1. Etoxusimida
La etoxusimida es el fármaco de primera línea para el tratamiento de las ausencias no resultando eficaz en crisis focales ni en las crisis secundarias generalizadas debido a su mecanismo de acción. Se absorbe bien por vía oral y de forma completa y no se une a proteínas. Su eliminación es lenta, principalmente por metabolismo hepático pudiendo tener una vida media de 60 horas. Sus efectos adversos incluyen alteraciones gastrointestinales como nauseas, dolor abdominal o vómitos y alteraciones a nivel del SNC entre las que la que encontramos letargia, temblor o ataxia. Una reacción adversa rara pero grave es la discrasia sanguínea. Interacciona con otros antiepilépticos por lo que habrá que ser cautos a la hora de asociarlo.
2.2. Gabapentina y Pregabalina
La gabapentina y la pregabalina son moléculas que guardan relación estructural con el GABA y si bien pueden potenciar la acción del GABA, su acción principal es sobre los canales de calcio AVA. La principal ventaja de la gabapentina es que presenta pocas interacciones con otros fármacos pero su eficacia es menor en relación a los demás antiepilépticos por lo que no suele usarse como fármaco de primera línea. Se reserva para pacientes que no responden al tratamiento, en lo que sí ha demostrado eficacia es en el tratamiento del dolor crónico siendo esta su principal indicación en la actualidad, los efectos adversos más comunes son somnolencia, mareos y ataxia y muy raramente leucopenia, plaquetopenia o exantema. No existe evidencia de efectos teratógenos.
Respecto a la pregabalina, además de la inhibición de los canales de calcio AVA, presenta otras acciones y resulta de utilidad en el tratamiento complementario de crisis focales o en pacientes con disfunción hepática ya que no se metaboliza en el hígado y presenta pocas interacciones con otros fármacos.
