3. LA SALUD COMO DERECHO
La Constitución de 1978 reconoce el derecho de todos los españoles a la protección de la salud y encomienda a los poderes públicos organizar y tutelar la salud pública a través de medidas preventivas y de las prestaciones y servicios sanitarios, manteniendo un régimen público de Seguridad Social para todos los ciudadanos, que garantice la asistencia sanitaria y prestaciones sociales suficientes ante situaciones de necesidad. Estableció un nuevo marco organizativo del Estado que posibilitó a las Comunidades Autónomas asumir competencias en materia de asistencia sanitaria.
Los objetivos constitucionales básicos se definieron como el reconocimiento del derecho de todos los españoles a un medio ambiente saludable y servicios sanitarios públicos adecuados; la definición de la división territorial de competencias en el ámbito de la salud pública y la asistencia sanitaria; y la consecución de la equidad en la distribución territorial de los recursos sanitarios, así como en el acceso a la asistencia sanitaria.
En última instancia esto permitió que se estableciera la cobertura universal y una significativa descentralización del sistema sanitario, que se puso en práctica progresivamente.
