Tema 4. Buenas prácticas en seguridad clínica.


5.6. TÉCNICAS DE HIGIENE DE MANOS

Contamos con dos técnicas para la Higiene de Manos. Una el Lavado de manos con agua y jabón, con la variante del tipo de jabón que puede ser jabón líquido normal o jabón líquido germicida. La otra es la fricción de las manos con un producto de base alcohólica, comúnmente denominamos Solución Hidroalcohólica (SHA).

Indicaciones para seleccionar una técnica u otra de antisepsia de manos:

  • Cuando las manos están visiblemente sucias o contaminadas con materia orgánica o manchada de sangre u otros fluidos corporales, lavarlas con agua y jabón o con agua y jabón antimicrobiano.
  • Si las manos no están visiblemente sucias, aplicar un antiséptico de base alcohólica para descontaminación rutinaria de las manos en todas las situaciones que se contemplan en los cinco momentos de la Higiene de Manos.

Cuestiones comunes que es necesario aclarar:

  • El uso de guantes no exime de la Higiene de Manos.
  • Es incorrecto sustituir la higiene de manos por utilizar la SHA encima de los guantes. Hay que quitarse los guantes, hacer Higiene de Manos y volver a ponerse otros guantes limpios, si fuera preciso su uso.
  • No es necesario utilizar las dos técnicas correlativamente buscando una mayor eficacia antiséptica (realizar lavado de manos con agua y jabón y una vez secadas las manos realizar fricción con SHA). Una sola técnica, la precisa e indicada para la ocasión realizada correctamente es suficiente para garantizar una intervención aséptica.
  • No se pueden utilizar pastillas de jabón en un centro asistencial. Debe ser siempre jabón líquido, preferiblemente con dispensador/dosificador.
  • No se pueden utilizar toallas comunitarias para secarse las manos en un Centro Asistencial. Deben ser siempre toallas de papel desechable.
  • Un profesional sanitario debe asumir su responsabilidad, que implica que no puede utilizar durante su trabajo joyas, anillos, pulseras o colgantes, dado que pueden ser fuente de contaminación.
  • Por el mismo motivo se deberán tener la uñas cortas, nunca podrán llevar uñas artificiales, ni laca de uñas durante su jornada laboral.
  • Resulta más irritante para la piel de las manos el lavado con agua y jabón que la fricción con SHA.
  • Cubrir siempre las heridas y lesiones en la piel antes de iniciar las tareas asistenciales.
  • Usar cremas protectoras para las manos al final de cada jornada de trabajo y/o en las pausas o descansos.
  • No añadir jabón y/o SHA a un dispensador parcialmente vacío. Esta práctica de rellenar los dispensadores puede producir contaminación bacteriana.

Las manos son portadoras de dos tipos de flora:

  • Habitual: que se encuentra de forma persistente en la mayoría de las personas. No suele ser patógena y es de difícil eliminación con el lavado de fricción mecánica.
  • Transitoria: gérmenes implicados en la transmisión de enfermedades, como los gram negativos. Se adquiere por el contacto de la piel con superficies contaminadas 

5.6.1. Técnica de higiene de manos con solución hidroalcohólica (SHA)

Para conseguir una asepsia adecuada de las manos se requiere que el proceso dure de 20 a 30 segundos.

Se ha comprobado que el uso de antisépticos de base alcohólica (si las manos están aparentemente limpias y no contienen materia orgánica) es más efectivo frente al lavado de manos con agua y jabón, e igual de efectivo que el lavado con agua y jabón líquido germicida.   

Técnica:

  1. Depositar en la palma de la mano solución suficiente para cubrir las manos (Normalmente el dispensador ofrece una dosis para un tamaño de manos medio, que suelen ser 3 ml).
  2. Frotar las palmas entre sí.
  3. Frotar la palma de una mano contra el dorso de la otra, entrelazando los dedos, y viceversa.
  4. Frotar palma contra palma con los dedos entrelazados.
  5. Frotar el dorso de los dedos con la palma opuesta, agarrándose los dedos.
  6. Rotar con movimiento rotatorio el pulgar de una mano con la palma de la mano contraria.
  7. Frotar con movimiento rotatorio las puntas de los dedos contra la palma de la mano contraria, y viceversa.
  8. Cuando las manos se sequen, estarán preparadas para trabajar .

5.6.2. Técnica de higiene de manos con agua y jabón (simple o germicida)

Para conseguir una asepsia adecuada de las manos se requiere que el proceso dure de 40 a 60 segundos.

El jabón simple no tiene actividad antimicrobiana, pero solo por el arrastre disminuyen la carga bacteriana en un 80-90 %.

La actividad antimicrobiana sí se incrementa notoriamente cuando añadimos un antiséptico al jabón.

Es muy importante un secado riguroso con toalla de papel desechable. Y no cerrar el grifo con las manos ya lavadas, sino utilizar los restos de la toalla de papel.

El lavado de manos con agua y jabón tiene como inconveniente respecto a los cinco momentos de la higiene de manos la localización de un lavabo con agua corriente, mientras que la SHA se puede instalar sin gastos, ni complicaciones estructurales en el mismo punto asistencial.

Un deficiente enjuague de las manos, permite que con el uso de jabones con acciones antibacteriostáticas o bactericidas sigan actuando, con las consiguientes dermatosis profesionales (eccema, dermatitis de contacto irritativa, dermatitis alérgica de contacto).

Las manos húmedas pueden ser colonizadas por microorganismos y en consecuencia pueden dispersar dichos microorganismos. El secado ayuda además a prevenir el daño de la piel.   

Técnica:

  1. Mojar las manos con agua.
  2. Depositar en la palma de la mano jabón suficiente para cubrir las manos.
  3. Frotar las palmas entre si.
  4. Frotar la palma de una mano contra el dorso de la otra, entrelazando los dedos, y viceversa.
  5. Frotar palma contra palma con los dedos entrelazados.
  6. Frotar el dorso de los dedos con la palma opuesta, agarrándose los dedos.
  7. Frotar con movimiento rotatorio el pulgar de una mano con la palma de la mano contraria.
  8. Frotar con movimiento rotatorio las puntas de los dedos contra la palma de la mano contraria, y viceversa.
  9. Enjuagar las manos completamente con agua a chorro.
  10. Secar con toalla de papel de un solo uso.
  11. Usar la toalla para cerrar el grifo.
  12. Las manos están preparadas para trabajar.         

  

5.7. LOS 5 MOMENTOS DE LA HIGIENE DE MANOS

“SAVE LIVES: Clean Your Hands” hace hincapié en que el uso del modelo de “Los 5 momentos para la higiene de las manos” es fundamental para proteger al paciente, al profesional sanitario y al entorno sanitario de la proliferación de patógenos y, por consiguiente, reducir las IRAS.

Este modelo anima a los profesionales sanitarios a lavarse las manos:

  1. Antes del contacto con el paciente.
  2. Antes de realizar una tarea aséptica.
  3. Después del riesgo de exposición a fluidos corporales.
  4. Después del contacto con el paciente.
  5. Después del contacto con el entorno del paciente.

1. Antes del contacto con el paciente.

¿Cuándo? Lávese las manos al acercarse al paciente (al estrechar la mano, ayudar al paciente a moverse, realizar un examen clínico).

¿Por qué? Para proteger al paciente de los gérmenes dañinos que tenemos depositados en nuestras manos (libres o con guantes)

2. Antes de realizar tarea aséptica.

¿Cuándo? Inmediatamente antes de realizar la tarea (curas, inserción de catéteres, preparación de alimentos o medicación, aspiración de secreciones, cuidado oral/dental).

¿Por qué? Para proteger al paciente de los gérmenes dañinos que podrían entrar en su cuerpo, incluido los gérmenes del propio paciente.

3. Después del riesgo de exposición a líquidos corporales.

¿Cuándo? Inmediatamente después de exposición a fluidos orgánicos aunque se lleven guantes (extracción y manipulación de sangre, orina, heces, manipulación de desechos, aspiración de secreciones, cuidado oral/dental).

¿Por qué? Para protegerse y proteger el entorno de atención sanitaria de los gérmenes dañinos del paciente.

4. Después del contacto con el paciente.

¿Cuándo? Después de tocar a un paciente y la zona que lo rodea (al estrechar la mano, ayudar al paciente a moverse, realizar un examen clínico).

¿Por qué? Para protegerse y proteger el entorno de atención sanitaria de los gérmenes dañinos del paciente.

5. Después del contacto con el entorno del paciente.

¿Cuándo? Después de tocar cualquier objeto o mueble del entorno inmediato del paciente, incluso si no se ha tocado al paciente (cambiar la ropa de cama, ajustar la velocidad de perfusión).

¿Por qué? Para protegerse y proteger el entorno de atención sanitaria de los gérmenes dañinos del paciente. 

En los últimos programas y directrices de la OMS al respecto se focaliza el esfuerzo de promoción en los dos primeros momentos, antes de entrar en contacto con el paciente, y antes de realizar una técnica aséptica.

Esto se debe al análisis de varios años de actuación que demuestran que los profesionales tienden a cumplir con la higiene de manos en los momentos de “después” de realizar una actividad al paciente, normalmente por un sentimiento de autoprotección más que de romper la cadena transmisora de los gérmenes entre pacientes.

Obviamente los profesionales asistenciales entran en contacto con el paciente un número de veces muy elevado en el transcurso de su jornada laboral, lo que implica la necesidad del mismo número de procesos de higiene de manos. Al no haberse instaurado el hábito, es muy difícil el cumplimiento sin actuaciones motivadoras que lo generen.

La decisión de los gestores y la convicción de los mandos intermedios es fundamental para que la promoción y el cumplimiento de los 5 momentos, así como del resto de protocolos de asepsia en la actividad asistencial.

El cumplimiento de la higiene de manos es la proporción entre el número de acciones realizadas y el número de oportunidades y se expresa por medio de la siguiente fórmula:    

CUMPLIMIENTO (%) = ACCIONES REALIZADAS / OPORTUNIDADES X 100

Realizar una correcta higiene de manos en los 5 momentos de la atención al paciente que hemos revisado aquí, representa:

  • La excelencia profesional de quien lo cumple.
  • Dignifica el sistema de salud al que pertenecemos.
  • Mejora la salud de nuestros conciudadanos.
  • Salva vidas.

5.8. USO ADECUADO DE GUANTES

Una de las cosas que más nos recalcan cuando estudiamos una profesión sanitaria es la autoprotección y la prevención de la infección nosocomial enseñándonos desde un principio la importancia de un uso racional de los guantes.

Conforme pasa el tiempo, se puede producir un exceso de confianza y una adquisición de malos hábitos que pueden provocar que erróneamente hagamos un mal uso de ellos.

La correcta utilización de los guantes, junto con el lavado de manos y la utilización de las soluciones alcohólicas disminuiría de forma importante las infecciones.

Condiciones de uso; Los guantes de protección deben garantizar un nivel de eficacia protectora ante el riesgo que motiva su uso, y además, no deberán ocasionar por sí mismos riesgos adicionales, ni generar molestias que se opongan a su propia eficacia o utilidad protectora.

En cuanto al uso debemos tener presente:

  • Los guantes se deben cambiar entre acciones y procedimientos distintos en el mismo paciente; tras entrar en contacto con material contaminado y cada vez que se comience a atender a un nuevo paciente.
  • El error de NO quitarse los guantes entre contactos con pacientes supone un grave riesgo de infección nosocomial.
  • Los guantes se deben quitar rápidamente tras su empleo, antes de tocar artículos no contaminados y superficies ambientales.
  • Nada más quitarse los guantes se debe realizar siempre un proceso de Higiene de Manos.
  • Los guantes no son transeúntes. No deben viajar por todo el hospital puestos en unas manos.
  • El guante debe estar adaptado tanto a la naturaleza del trabajo como a la mano del trabajador. Se ha de elegir la talla y el material adecuados, teniendo en cuenta la fisiología individual y los antecedentes alérgicos del profesional y el paciente.
  • En caso de perforación o desgarro se deberá proceder a quitarse el guante, lavarse las manos y ponerse un par nuevo.
  • Los guantes NO proporcionan protección completa contra contaminación de las manos.
  • NO usar guantes para cualquier tarea para la cual no está descrito, ni protocolizado su uso.

Resumiendo:

  • El uso de guantes no sustituye la higiene de manos por lavado con agua y jabón, ni con SHA.
  • Guantes + higiene de manos = manos limpias.
  • Guantes – higiene de manos = transmisión de gérmenes.
  • Los guantes deben utilizarse para la realización de una tarea que los requiera, y ser retirados inmediatamente terminada la misma.
  • No reutilizar los guantes.
  • Lavarse las manos (con agua y jabón y/o SHA) siempre después de quitarse los guantes.
  • Se procederá al cambio de guantes tras cambio de paciente o de actividad.

La clave en seguridad del paciente es aprender de los errores para prevenirlos y que no se repitan.