Tema 1. Técnicas y procedimientos respiratorios.


14.3. TÉCNICA

  • Monitorización de constantes vitales (TA, FC, FR y Saturación de oxígeno)
  • Se coloca al paciente en decúbito supino, cabecera elevada 30-45º, el brazo homolateral flexionado hacia arriba por encima de la cabeza.
  • Se localiza la línea axilar media 5ª espacio intercostal.
  • Se realiza la limpieza y antisepsia de la piel.
  • Se infiltra con anestésico local, en primer lugar a nivel subcutáneo y posteriormente en profundidad, hasta llegar con la aguja al espacio pleural, infiltrando también pleura parietal
  • Se realiza una pequeña incisión en la piel y tejido subcutáneo de unos 2 cm, posteriormente se hace una disección con tijera roma o mosquito avanzando hasta la musculatura intercostal.
  • Se introduce el tubo con mandril metálico que posteriormente se retira.
    o   Es conveniente que el bisel de la aguja mire hacia el ápex pulmonar.
    o   Una vez se ha llegado a la cámara pleural, se dirige la punta de la aguja al ápex y se introduce el catéter hasta que se considere que la punta está correctamente localizada.
    o   El tubo se introduce clampándolo distalmente y una vez conectado a la válvula de Heimlich o pleur-evac®, se desclampa.
  • Se fija en tubo con un punto y apósitos y se conecta al sistema de vacío a través de la llave de tres pasos.
  • Se comprueba la colocación mediante radiografía.

14.4. OBSERVACIONES ENFERMERAS

  • Tras la colocación del tubo hay que vigilar una salida de fluido masiva por el drenaje. Una evacuación demasiado rápida puede producir un edema de reexpansión o exvacuo. Si fuera preciso, se deberá pinzar periódicamente el tubo.