En la mayoría de los pacientes, podemos encontrar una serie de síntomas comunes:
- Dolor abdominal. De distinta intensidad, localización, irradiación, etc..., dependiendo del tipo de trauma, o incluso inexistente o imposible de valorar (pacientes con TCE, coma, intoxicación enólica, etc...).
- Signos/síntomas de Shock hipovolémico, como alteraciones cognitivas, taquicardia, hipotensión, palidez, oligo-anuria, piel fría, sudoración profusa, piloerección, relleno capilar disminuido cianosis, disnea, taquipnea, etc...
- Signos de irritación peritoneal (defensa abdominal, abdomen en tabla). Están generalmente ausentes en el momento del trauma. Su presencia es indicativa de hemoperitoneo en el 40% de los casos, fundamentalmente por rotura/laceración de bazo, hígado o páncreas.
- Signos de sangrado digestivo (el hallazgo de melenas, hematoquecia, hematemesis, rectorragia, puede ser sugestivo de daño en alguna víscera hueca, aunque también de otros tipos de lesiones del aparato digestivo que tuviera el paciente). Su aparición no suele ser en los primeros momentos del trauma, sino a partir de las siguientes 24 horas.
6. OBJETIVOS Y TRATAMIENTO
- Aplicar cuidados estandarizados al paciente con traumatismo abdominal, según el ABCD (asegurando la vía aérea, optimizando la ventilación y garantizando un adecuado funcionamiento hemodinámico). Todo paciente con trauma abdominal tiene que ser considerado como politraumatizado.
- Reconocer signos y síntomas frecuentes en el paciente politraumatizado, asociados a trauma de abdomen.
- Reducir la morbi-mortalidad en pacientes con trauma de abdomen, reconociendo y aplicando cuidados en casos de Shock hipovolémico.
- Garantizar la estabilidad del paciente.
En el manejo del trauma abdominal, cobra especial importancia la valoración clínica del estado de Shock, reconocido por signos clínicos: taquicardia, hipotensión arterial
