Otro aspecto muy importante es el diagnóstico precoz de las complicaciones infecciosas. La enfermedad por citomegalovirus (sobre todo la neumonitis), que era una importante causa de mortalidad en el trasplante (hasta el 15%), prácticamente no causa muertes en la actualidad gracias a la detección y tratamiento precoz de la infección mediante determinación de antígenos específicos por técnicas inmunocitoquímicas o moleculares. También ha mejorado la capacidad diagnóstica en las infecciones por aspergillus, tanto por la mejoría de las técnicas de imagen, como por la posibilidad de detección temprana de antígenos de aspergillus circulantes.
Estos avances, junto con la aparición de antibióticos más eficaces, han contribuido a disminuir la mortalidad y han permitido la realización de trasplantes con donantes menos idóneos y en pacientes de más edad.
4.2 ENFERMEDAD INJERTO CONTRA HUÉSPED
A pesar de las medidas profilácticas la EICH se presenta en aproximadamente un 30% de pacientes que requerirán tratamiento para controlarla. El tratamiento inicial se realiza con corticoides a dosis altas (prednisona 2 mg/Kg/día) y cuando esto fallan con anticuerpos monoclonales antilinfocitos T. A pesar de los avances realizados, la enfermedad injerto contra huésped continúa siendo una causa importante de mortalidad en los trasplantes alogénicos.
