Las manifestaciones clínicas están relacionadas con las alteraciones presentes en el contexto de la IRA:
- Elevación de los productos nitrogenados: urea y creatinina.
- Se acompaña de manifestaciones digestivas: anorexia, naúseas, vómitos, gingivitis y aliento urémico sobre todo.
- La uremia grave puede acompañarse de letargia, astenia y convulsiones.
- Alteraciones hidroelectrolíticas:
- Hiperpotasemia: alteraciones en el ECG (ondas T picudas, riesgo de paro cardiaco).
- Hipermagnesemia: puede provocar hipotensión, depresión respiratoria o paro cardiaco. La hipermagnesemia sintomática no es frecuente, salvo en pacientes con IRA tras la ingesta de fármacos con Mg (antiácidos o laxantes).
- Alteraciones del equilibrio ácido- base: acidosis metabólica, que provoca respiración de Kussmaul (rítmica y rápida), hipotensión, predisposición a arritmias y síntomas neurológicos (en casos graves).
- Alteración de la volemia: sobrecarga hídrica, hipovolemia.
- Alteración de la diuresis: oliguria (diuresis < 400ml/día), anuria (diuresis < 100 ml/día), poliuria (diuresis > 3 l/ día) e incluso diuresis normal
