AGOTAMIENTO POR CALOR o INSOLACIÓN
Es el síndrome por calor más frecuente. Se produce a consecuencia de una depleción de líquido, que puede o no acompañarse de una pérdida paralela de electrolitos. Esencialmente, predomina la hipovolemia y el déficit de perfusión tisular. Se puede producir tanto en individuos sanos y en ancianos, y son más proclives aquéllos que toman diuréticos.
Manifestaciones clínicas
Es variable e inespecífica, pueden presentar:
- Debilidad, fatiga, cefalea, alteraciones del razonamiento, vértigo, náuseas y vómitos y a veces calambres musculares.
La temperatura corporal suele ser normal o levemente elevada, existe una sudoración profusa y no hay signos de lesión grave del sistema nervioso central.
Pruebas complementarias
- Hemograma: puede existir hemoconcentración.
- Bioquímica: glucosa, urea, iones, creatinina, calcio, CPK. El sodio sérico puede estar disminuido, normal o aumentado.
- S. orina con iones: si existe insuficiencia renal prerrenal.
- ECG: para descartar la existencia de arritmias.
- GAB: si existe hiperventilación.
Medidas generales
- Reposo en ambiente fresco.
- Valorar la volemia (urea, hematocrito, sodio sérico…).
- Reposición de líquidos: suero salino hasta reponer el volumen (lentamente para evitar el edema cerebral).
- Tratar de forma ambulatoria a los pacientes jóvenes y sanos y evitar la exposición a altas temperaturas.
- Si ingreso hospitalario:
o Control de los signos vitales y diuresis (si es preciso sondaje vesical).
o Sueros intravenosos: glucosado si predomina el déficit de agua y fisiológico si predomina el de sodio.
o Tratamiento sintomático.
