Tema 5. Trastornos hidroelectrolíticos y ácido-base.


 

3. HIPOPOTASEMIA

3.1. CONCEPTO

La hipopotasemia aparece cuando los niveles de potasio sérico están por debajo de 3,5 mEq/l. El potasio representa el principal catión intracelular imprescindible para la conducción nerviosa y la contracción muscular.

Según su gravedad se clasifica en:

  • Leve: niveles de K+ entre 3-3,5 mEq/l.
  • Moderada: niveles de K+ entre 2,5-3 mEq/l.
  • Grave: niveles de K+ por debajo de 2,5 mEq/l.

 

3.2. ETIOLOGÍA

Las causas más frecuentes son los vómitos, la diarrea y el uso de diuréticos. Los motivos más importantes son:

Desplazamiento del potasio del medio extracelular al intracelular

  • Tratamiento con β-agonistas inhalados, tiene un efecto ligero a dosis terapéuticas, pero se potencia si se administran con diuréticos.
  • Alcalosis.
  • Hipotermia.

Disminución importante de la ingesta de potasio

Pérdidas renales

  • Diuréticos (principal causa). Al inhibir la reabsorción de sodio aumenta su oferta en los segmentos distales de la nefrona, donde se intercambia con potasio e hidrogeniones.

Pérdidas extrarrenales

  • Digestivas: vómitos, diarreas secretoras, fístulas, aspiración nasogástrica, adenoma velloso, abuso de laxantes, drenaje de ileostomía.
  • Sudoración durante el ejercicio físico.
  • Grandes quemados.

3.3. CLÍNICA

Hipopotasemia leve y moderada. Clínica inexistente o leve; el paciente puede presentar debilidad o calambres musculares, aunque hay que tener en cuenta situaciones previas especialmente sensibles como patología cardiaca, neuromuscular, tratamiento con digoxina o hipomagnesemia.

Hipopotasemia grave. Las principales manifestaciones:

  • Neuromusculares. Debilidad, astenia, hiporreflexia, rabdomiólisis con fracaso renal agudo, atrofia muscular en casos crónicos, incluso parada respiratoria por afectación de músculos respiratorios.
  • Digestivas. Íleo paralítico, distensión abdominal, náuseas, vómitos, anorexia.
  • Cardiacas. Alteraciones en el electrocardiograma (ECG) como aplanamiento o inversión de ondas T, descensos de ST, prolongación de PR y QT, potenciación de intoxicación digitálica, arritmias como extrasístoles, bradicardia sinusal, bloqueo auriculo-ventricular, taquicardia y fibrilación ventricular.
  • Otras manifestaciones menos frecuentes. Alteración de la función renal con poliuria y polidipsia secundaria, alcalosis metabólica e intolerancia a los hidratos de carbono.

Las pruebas diagnósticas incluyen hemograma, bioquímica, gasometría, valorar enzimas cardiacas, niveles de digoxina, iones en sangre y orina, osmolaridad y ECG.

 

3.4. TRATAMIENTO

El tratamiento de las hipopotasemias leves y moderadas es por vía oral salvo en caso de intolerancia, arritmias y rabdomiólisis.

-   Hipopotasemia leve.

  • Si tolerancia oral: suplemento dietético con alimentos ricos en potasio
  • Si intolerancia oral: administración de cloruro potásico IV (10 ml (20 mEq) en 1000 ml de suero glucosalino a un ritmo de 42 gotas/min))

-   Hipopotasemia moderada.

  • Si tolerancia oral: se administran, junto a una dieta rica en potasio, sales de potasio por vía oral en dosis de 25 mEq/8 h,
  • Si intolerancia oral: administración de cloruro potásico IV el doble de dosis que el tratamiento de la leve (20 ml (40 mEq) en 1000 ml de suero glucosalino))

-   Hipopotasemia grave. Se administrar cloruro potásico IV diluido preferentemente en suero fisiológico.

  • Inicialmente se diluyen 40 mEq (20 ml) en 1.000 ml de suero fisiológico, y se perfunde en 2 horas.

 

3.5. INTERVENCIONES ENFERMERAS

  • Monitorización de los signos vitales (6680)
  • Administración de medicación intravenosa (2314)
  • Administración de medicación oral (2304)
  • Manejo de la arritmia (4090)
  • Manejo de líquidos/electrolitos (2080)
  • Manejo de electrólitos: hipopotasemia (2007)

 

3.6. OBSERVACIONES ENFERMERAS

-  El cloruro potásico (ClK) administrado en bolo intravenoso es letal. Debe administrarse en perfusión intravenosa continua, sin superar los 20 mEq/h ni realizar diluciones superiores a 60 mEq/l.

-  Un nivel de potasio por debajo de 2,6 mEql/l puede poner en riesgo la vida del paciente por parálisis, rabdomiólisis, insuficiencia respiratoria, arritmias o paro cardíaco; además, dificulta el tratamiento de otras enfermedades por íleo paralítico, que impide la nutrición y la tolerancia a los medicamentos.