5. HIPOCALCEMIA
5.1. CONCEPTO
La hipocalcemia es la concentración de calcio sérico inferior a 8,5 mg/dl, aunque la clínica derivada de ese descenso está determinada por los valores de la fracción ionizada y por la velocidad de instauración. Por ello, la hipocalcemia aguda sintomática y la hipocalcemia crónica requieren actitudes terapéuticas diferentes. El diagnóstico se puede confirmar con la presencia de un nivel de calcio iónico inferior a 4,6 mg/dl. La hipocalcemia no es una alteración aislada y debe considerarse en el contexto de una entidad clínica.
Según su gravedad se clasifica en:
- Leve-moderada: niveles de calcio total entre 7,5-8 mg/dl
- Grave: niveles de calcio total por debajo de 7,5 mg/dl o de calcio iónico menor de 4,3 mg/dl.
5.2. ETIOLOGÍA
Se diferencia entre:
- Precipitación del calcio. Hiperfosfofatemia (insuficiencia renal, rabdomiólisis, lisis tumoral), pancreatitis aguda, metástasis osteoblásticas (cáncer de mama y próstata).
- Déficit de aporte. Hipoparatiroidismo (idiopática, secundario, enfermedad crítica), déficit de vitamina D (fármacos, raquitismo, enfermedad digestiva).
5.3. CLÍNICA
- Síntomas precoces. Consecuencia de la hiperexcitabilidad muscular: parestesias periorales y digitales, calambres musculares e hiperreflexia. A nivel del sistema nervioso central, puede observarse ansiedad, psicosis, delirio y papiledema.
- Síntomas cardiovasculares. Representan la clínica más común en pacientes críticos: hipotensión arterial, arritmias, prolongación del intervalo QT y del segmento ST y parada cardiorrespiratoria.
En situaciones agudas o extremas puede aparecer tetania con espasmos carpopedales y faciales, laringospasmo, broncoespasmo, crisis convulsivas, letargia, confusión e irritabilidad. La tetania puede manifestarse de forma espontánea o detectarse mediante los signos de Chvostek y de Trousseau.
- Signo de Chvostek. Contracción de la musculatura facial ipsilateral al percutir sobre el nervio facial.
- Signo de Trousseau. Inducción de espasmo carpopedal mediante la compresión con el esfigmomanómetro por encima de la presión sistólica durante tres minutos.
En las hipocalcemias crónicas pueden detectarse cataratas y alteraciones cutáneo-mucosas.
Las pruebas complementarias incluyen: bioquímica (glucosa, urea, creatinina, sodio, potasio, cloro, magnesio, calcio, proteínas totales, amilasa y creatincinasa), hemograma, gasometría arterial, electrocardiograma (prolongación del intervalo QT) y radiografía de tórax.
5.4. TRATAMIENTO
Hipocalcemia aguda sintomática
La hipocalcemia aguda sintomática es una emergencia médica que debe corregirse inmediatamente, de la siguiente forma:
- Glucobionato cálcico al 10% IV diluidos en 100 ml de suero glucosado al 5% en 15 min; o cloruro cálcico al 10% IV en dosis de 12,5 ml, diluidos en 100 ml de suero glucosado al 5% y perfundidos en 15 min.
- A continuación, se administra calcio en perfusión IV continua (2 mg/kg/h).
Asimismo, es preferible la administración de glucobionato, ya que la extravasación accidental de cloruro cálcico puede producir necrosis tisular.
5.5. HIPOCALCEMIA CRÓNICA
El objetivo del tratamiento es aumentar la absorción intestinal de calcio mediante la administración de:
- Calcio (1.500–3.000 mg/día. por vía oral)
- Calcitriol (0,25 a 0,50 μg/día por vía oral).
5.6. INTERVENCIONES ENFERMERAS
- Monitorización de los signos vitales (6680)
- Administración de medicación intravenosa (2314)
- Administración de medicación oral (2304)
- Manejo de la arritmia (4090)
- Manejo de líquidos/electrolitos (2080)
- Manejo de electrólitos: hipocalcemia (2006)
5.7. OBSERVACIONES ENFERMERAS
- La concentración plasmática de calcio total oscila entre 8,5–10,5 mg/dl y se encuentra regulada principalmente por las acciones combinadas de la hormona paratiroidea (PTH), la vitamina D y la calcitonina. Existe una estrecha relación entre la calcemia y las proteínas plasmáticas de modo que cuando la albúmina sérica es normal, el 50% del valor del calcio total corresponde a la forma ionizada libre (fisiológicamente activa) y el 45% se encuentra unido a las proteínas plasmáticas (principalmente albúmina).
- La administración de calcio, ya sea en bolo o en perfusión IV, no debe realizarse junto con bicarbonato porque precipita.
- Es preferible la administración de glucobionato al cloruro cálcico, ya que la extravasación accidental de este último puede producir necrosis tisular.
