Los importantes avances tecnológicos que se han producido en los últimos años han permitido detectar y tratar la enfermedad, lo que ha significado un incremento de la esperanza de vida de los ciudadanos, y las necesidades de una población de edad, cada vez mayor, han aumentado. Todo ello ha producido un notable incremento de los costes sanitarios, debido a uno de los principios fundamentales de la economía: los recursos son escasos y se disponen en cantidades limitadas. Por tanto, la gestión hospitalaria como la de cualquier otra empresa de servicios, se debe orientar a conseguir la mejor utilización posible de estos recursos de la producción, compatible con una calidad adecuada con la consiguiente satisfacción de los clientes.
2.1. CONCEPTO DE PRODUCTO
La definición del producto hospitalario viene condicionada por dos aspectos fundamentales: uno derivado de su condición de empresa de servicios, y otro por el hecho de estar en el contexto hospitalario. Dado que un hospital es una empresa de servicios, produce bienes intangibles y por tanto, con las siguientes particularidades:
- No se pueden tocar y, en consecuencia, son difíciles de medir.
- Es difícil de hallar unidades de medida que expresen la cantidad de servicios producidos.
- Es un producto heterogéneo.
- Un servicio se compone de la prestación principal y de un conjunto de prestaciones secundarias.
Si nos situamos en el contexto hospitalario, podemos observar la extensa variedad de productos/servicios que ofrece un hospital a sus pacientes: radiografías, análisis clínicos, cuidados enfermeros, etc., por este motivo se define al hospital como una empresa multiproducto, lo cual, dificulta enormemente su gestión.
2.2. SISTEMAS DE MEDIDA DEL PRODUCTO SANITARIO
Comparar hospitales ofrece importantes oportunidades para identificar posibilidades de mejora, las más utilizadas son:
- Resultados clínicos, comparamos la mortalidad, las complicaciones o los reingresos.
- Procesos, tasa de cesáreas o de pacientes que han recibido determinados tratamientos.
- Medidas de eficiencia, tanto en forma de servicios por unidad de recurso como el índice de rotación y la estancia media, como de costes por proceso.
