Lectura recomendada
- Manuel J. Castillo Garzón, Francisco B. Ortega Porcel y Jonatan Ruiz Ruiz. (2005). Mejora de la forma física como terapia antienvejecimiento. Med Clin (Barc); 124(4):146-55
Respecto al tipo de cuidados/prestaciones, la Ley 39/2006, de 14 de diciembre, de promoción de la autonomía personal y atención a las personas en situación de Dependencia, con la creación de un Sistema para la Autonomía y Atención a la Dependencia (SAAD), crea el servicio de Ayuda a Domicilio, cuyo objetivo es atender las situaciones de dependencia ya sean laborales, económicas, educativas, sanitarias, personales y sociales, que dificulten que la persona o la unidad familiar pueda desenvolverse con autonomía en su domicilio y en su entorno habitual. Este recurso favorece la permanencia en su medio habitual de convivencia en condiciones adecuadas. Para ello se proporciona en el domicilio: (1) atención personal, (2) atención a las necesidades de la vivienda, (3) estrategias que permitan a la persona y a la unidad familiar adquirir un mayor nivel de autonomía (4) complemento a la labor de la unidad familiar.
Los servicios principalmente demandados por los cuidadores informales a través de la Ley de dependencia son la limpieza del hogar y el aseo personal de la persona dependiente:

Los cuidados como tal, continúan quedando en manos de la familia quien asume intervenciones como el control de constantes, el manejo de la dieta, los cuidados de la sonda, de la ostomía, la aplicación de inyecciones subcutáneas, etc, etc, con la mejor voluntad, pero sin la capacitación y el apoyo profesional que necesitan.
