Tema 5. Apoyo a la persona cuidadora.


4. LA REALIDAD DE LOS CUIDADORES FORMALES Y EL TIPO DE CUIDADOS

Respecto a los cuidadores formales, se da la circunstancia de que en España la última década ha estado marcada por una fuerte internacionalización del mercado laboral acompañada de un importante flujo migratorio de personas que eligen nuestro país como destino para su proyecto de vida, con dos características determinantes como son la feminización y su carácter irregular. El reemplazo del cuidador informal/familiar que no recibe ningún tipo de remuneración por su trabajo de cuidar, ha sido asumido por estas mujeres inmigrantes sin ningún tipo de formación para ello, llegadas de países con culturas muy diferentes y que necesitan este tipo de trabajo para subsistir. Asumen no solo el cuidado y el mantenimiento de la autonomía de la persona, sino también la limpieza y mantenimiento del hogar y todas aquellas tareas solicitadas por las familias. De forma habitual son también el soporte afectivo más importante para la persona cuidada.

Se calcula que en España el 90% de los cuidadores formales de personas mayores y por tanto remunerados son inmigrantes, lo que supone un volumen de 200.000 personas extranjeras desempeñando el trabajo de cuidadores formales.

El problema es que los cuidados de personas dependientes, discapacitadas o con enfermedades crónicas no puede ser asumido por cualquiera, al tratarse de una labor compleja, dura y de marcada responsabilidad. Estos cuidadores tienen habitualmente un nivel de instrucción muy bajo y carecen de formación en procesos de salud, prevención de enfermedades y eventos adversos y en general para el cuidado de las personas con problemas de salud. Además, hay que tener presente que cada cultura tiene sus creencias, valores y pautas de curar y cuidar que son propias y específicas y diferentes de las españolas.