Tema 10. Revisiones Sistemáticas y Metaanálisis


4. ETAPAS DE UNA REVISIÓN SISTEMÁTICA

Para el desarrollo de este apartado nos hemos basado en el «Manual de revisores» de la Colaboración Cochrane 5.1.0 (versión española de «Cochrane reviewers’ handbook» del Centro Cochrane Iberoamericano) texto de obligada consulta para todo aquel que quiera comprender o realizar una revisión sistemática.

La finalidad de una revisión sistemática es contestar una pregunta clínica a partir de la valoración e interpretación (cuantitativa y cualitativa) de todas las pruebas (evidencias) actualmente disponibles. Es importante que los métodos que se van a utilizar sean establecidos y documentados previamente. Como cualquier otro trabajo de investigación debe cumplir dos características principales:

  • Fiabilidad. Para lo que se establece a priori un protocolo explícito y “sistemático” con el objetivo de no poder intervenir a posteriori sobre los resultados obtenidos.
  • Reproducibilidad. Este protocolo debe permitir poder replicar la revisión a otros investigadores.

Antes de poner en marcha una investigación basada en la RS o el MA es necesario tener en cuenta una serie de factores que facilitarán el proceso.

 

4.1. Formación
Recibir una formación básica en Revisión sistemática y Metaanálisis. Es importante conocer todas las etapas del proceso, las distintas dificultades que pueden surgir en el camino y los métodos de resolución de dichas dificultades.

 

4.2. Equipo de investigación
Es conveniente establecer un equipo para desarrollar el protocolo de revisión. Lo ideal sería que incluyera expertos en el tema que se está revisando, en metodología de revisión sistemática, documentalistas expertos en temas de salud, expertos estadísticos, en economía de la salud y/o métodos cualitativos de investigación. Puede ser útil contar con un grupo de asesores, que incluya representación de personas con un interés en el campo.

Deberá tener un mínimo de dos investigadores para minimizar el sesgo en todas las etapas de la revisión. Esto asegura que labores como la selección de estudios para elegibilidad y la extracción de datos puedan ser realizadas independientemente por al menos dos personas, aumentando así la posibilidad de detectar errores.

Deben tenerse en cuenta los conflictos de intereses y tomar las medidas oportunas para garantizar que éstos no tengan un impacto en el proceso de revisión.

Desde la organización Cochrane anima a los autores de la revisión a buscar e incorporar en el desarrollo de los protocolos y revisiones los puntos de vista de pacientes y usuarios, y las personas de varias regiones y ámbitos. La participación del usuario ayuda a asegurar que las revisiones:

  • Traten asuntos que son importantes para la gente.
  • Tengan en cuenta las variables de resultado que son importantes para las personas afectadas.
  • Sean accesibles para las personas que toman decisiones.
  • Reflejen de manera adecuada la variabilidad de los valores y las preferencias de los individuos, y las circunstancias de la asistencia sanitaria en diferentes países.

Los autores pueden estar motivados para asumir una sistemática por numerosas razones. Por ejemplo, las revisiones pueden desarrollarse en un esfuerzo por resolver una controversia en la evidencia científica, contestar preguntas cuando la práctica clínica es incierta, explorar variaciones en la práctica, confirmar la pertinencia de una práctica determinada o destacar un tema para una investigación futura.

 

4.3. Protocolo de Investigación

Es la parte esencial del proceso en una revisión sistemática, en él se establecen de forma estructurada los criterios y los métodos que van a aplicarse durante el desarrollo de la revisión. Garantiza que las decisiones de todos los autores participantes sean consistentes al ceñirse a los criterios establecidos. Limita las posibilidades de que puedan introducirse cambios en función de que éstos afecten a los resultados.

Este protocolo debe permitir replicar la revisión a cuantos investigadores les parezca oportuno.

La publicación de un protocolo de una revisión sistemática, previa al conocimiento de los estudios disponibles, reduce el impacto de los sesgos de los autores de la revisión, estimula la transparencia de los métodos y los procesos planteados, disminuye la posibilidad de duplicación, y permite la revisión por pares de los métodos propuestos.