7. DISNEA LARÍNGEA
La disnea laríngea se caracteriza por tres síntomas específicos (tríada de la disnea laríngea):
- Tiraje: intercostal, supraclavicular y suprasternal.
- Cornaje: al respirar, se produce un ruido característico, como un ronquido.
- Descenso inspiratorio de la laringe.
Etiología
Son múltiples las enfermedades que pueden originar disnea laríngea, si bien por su frecuencia y especial relevancia, destacan:
Laringitis subglótica
También denominada laringotraqueítis aguda, es un edema inflamatorio de la región subglótica y primeros anillos traqueales, que aparece sobre todo en niños de 2 años, aunque puede afectar a todas las edades.
Etiología
Está originada, por orden de frecuencia, por el virus Parainfluenza 1, 3 y 2.
Manifestaciones clínicas
Comienza de forma banal, como un catarro de vías respiratorias altas, fiebre moderada y tos «perruna», que característicamente se intensifica por la noche con tos intensa, disfonía, disnea, estridor y taquicardia.
Tratamiento
Analgésicos, antipiréticos y corticoides
Epiglotitis aguda o supraglotitis aguda
Representa una verdadera urgencia, aun en ausencia de afectación de la vía aérea. Es más frecuente en niños, aunque en la actualidad, con la inclusión de la vacuna en el calendario vacunal, su frecuencia ha disminuido.
Etiología
En la mayoría de los casos está originada por Haemophilus influenzae B.
Manifestaciones clínicas
El cuadro clínico tiene un inicio más brusco que en el caso anterior.
Se caracteriza por fiebre alta, disnea intensa (el paciente suele estar sentado en la cama), salivación y deglución dolorosa. No hay disfonía, pero sí voz apagada, y un cuadro general de gran ansiedad.
En los adultos, el inicio suele ser más insidioso, y los síntomas más frecuentes son la disfagia y la odinofagia, en el contexto de un síndrome febril; la disnea y el estridor laríngeo son menos frecuentes. Aparece edema en la base de la lengua, epiglotis, repliegues ariepiglóticos y bandas ventriculares.
En la población infantil, la exploración de la orofaringe puede estar contraindicada por el alto riesgo de producir afectación de la vía aérea; en los adultos debe realizarse laringoscopia indirecta o fibroscopia si su estado general lo permite, para confirmar el diagnóstico.
Tratamiento
Analgésicos, antipiréticos, corticoides y antibioterapia con cefalosporinas de 3ª generación.
Observaciones de enfermería
Dada la complejidad del cuadro y el riesgo potencial, es preciso, tener material a mano para aislar la vía aérea.
Disnea en paciente portador de una cánula
Puede deberse a un tapón mucoso alojado en la luz de la cánula, a formación de tejido de granulación o a recidiva del tumor.
Tratamiento
- Tapón mucoso alojado en la luz de la cánula. Se procede a instilar unas gotitas de suero fisiológico por la cánula y, con la ayuda de un aspirador, extraer el tapón. Esta maniobra puede repetirse tantas veces como sea necesario; sin embargo, si persistiera la disnea, es preferible quitar la cánula y extraer el tapón de moco con unas pinzas alargadas.
- Formación de tejido de granulación. En esta situación es preferible sustituir la cánula por otra de mayor longitud, previa resección de la granulación con láser.
