Tema 7. El estado de shock.


6. MEDIDAS GENERALES

  •   Colocación del paciente en decúbito supino
  •   Canalización de una, e idealmente dos, vías venosas periféricas con Abocath n.° 14

o   Si no puede canalizarse una vena periférica, debe intentarse una vía venosa central (yugular, subclavia o femoral).

  •   Monitorización continua de:

o   la presión arterial, el ritmo y la frecuencia cardíaca.

o   la SaO2 mediante pulsioximetría.

  •   Sondaje vesical, con medición de diuresis horaria.
  •   Medición horaria de la PVC.
  •   Analgesia. Pueden utilizarse, en función de la etiología del shock y de la situación del paciente:

o   Analgésicos no narcóticos, como paracetamol (Perfalgan®, viales de 100 ml con 1 g) por vía intravenosa, en dosis de 1 g/6 h, perfundido en 15 min; o metamizol magnésico (Nolotil®, ampollas con 2 g) en dosis de 2 g/6 h por vía intravenosa; para ello se diluye una ampolla del preparado comercial en 100 ml de suero fisiológico o glucosado al 5%, y se perfunde en 20 min.

o   Si el dolor no cede se administran analgésicos narcóticos, como tramadol (Adolonta®, ampollas de 2 ml con 100 mg) por vía intravenosa, en dosis de 100 mg (una ampolla) diluidos en 100 ml de suero glucosado al 5%, y perfundidos en 20 min; o morfina (Morfina Braun®, ampollas de 1 ml con 10 mg y de 2 ml con 40 mg), en dosis de 2 mg/min por vía intravenosa, hasta que desaparezca el dolor o hasta llegar a una dosis máxima total de 10 mg. Si una vez transcurridos 10 min el paciente continúa con dolor, se repite la dosis mencionada. Para administrar este fármaco, a la presentación comercial de morfina de 10 mg deben añadirse 9 ml de suero fisiológico, y perfundir a razón de 2 ml/min (1 ml equivale a 1 mg).