Tema 7. El estado de shock.


o   Se administra en dosis de 0,4 ml (0,4 mg) por vía subcutánea. Si no existe mejoría, puede repetirse la dosis con intervalos de 20 min, hasta un máximo de tres dosis.

o   En los casos muy graves, debe utilizarse la vía intravenosa, administrando la misma dosis al 1/10.000, para lo cual se diluye una ampolla de adrenalina de este preparado comercial en 9 ml de suero fisiológico, y se administran dosis de 4 ml (0,4 mg), que pueden repetirse cada 10 min, hasta un máximo de tres dosis.

o   Si no responde, o si lo hace de forma transitoria, se administra adrenalina en perfusión intravenosa continua, para lo cual se diluyen tres ampollas del fármaco en 250 ml de suero glucosado al 5%, y se perfunde a un ritmo de 1–10 μg/min, es decir, a razón de 5 a 50 μgotas/min (5–50 ml/h), empezando por 1 μg/min (5 ml/h) e incrementando en 1 μg/min cada 5 min, hasta obtener la respuesta deseada.

  • Antihistamínicos

o   La dexclorfeniramina (Polaramine®, ampollas de 1 ml con 5 mg), antihistamínico H1, se administra en dosis de 5 mg (una ampolla) por vía intravenosa o intramuscular, cada 8 h; asociada a antihistamínicos H2, como ranitidina (Zantac®, ampollas de 5 ml con 50 mg), en dosis de 50 mg/8 h por vía intravenosa.

  • Corticoides

o   Los corticoides, como metilprednisolona (Urbason soluble®, ampollas con 8, 20, 40 y 250 mg; Solu-Moderin®, viales con 40, 125, 500 y 1.000 mg) se administra en dosis inicial de 125 mg en bolo intravenoso, para continuar posteriormente con 40 mg/6 h por vía intravenosa, en función de la respuesta clínica.

o   Debe recordarse que el efecto máximo de los corticoides aparece a las 6 h de su administración, por lo que no son fármacos de primera opción en el tratamiento inicial del shock anafiláctico, y su acción fundamental es prevenir nuevos episodios.