- Es una gran facilitadora de accesibilidad e integración de servicios.
- Se guía por una valoración de necesidades que determinan si procede la gestión de casos selectiva de la población de riesgo, ya que se dirige a poblaciones concretas.
- Maximización de la continuidad de cuidados.
- Relaciones colaborativas con el resto de miembros del equipo.
- Orientación proactiva.
- Vela por el paciente.
- Ayuda a la toma de decisiones compartida.
Entre las intervenciones de gestión de casos más frecuentes, ha demostrado su capacidad en:
- La detección de poblaciones vulnerables en el hogar. Personas sin atención sanitaria activa y que en un momento dado aparecían en un nivel de atención inadecuado para su problema y su situación. Para esta detección y actuación sobre los grupos de alto riesgo se han desarrollado diferentes sistemas predictivos del riesgo de reingresos en pacientes crónicos complejos, como el PARR, el Combined Predictive Model o el Sistema INTERMED, compatible con el proceso enfermero desarrollado y aplicado en Europa.
- Capacidad para la valoración multidimensional de la persona utilizando instrumentos normalizados (Tabla 1).
- El entrenamiento en autocuidado individual, familiar y en grupo, como las escuelas de Pacientes
- Manejo y control de la adherencia al tratamiento y revisión de la medicación
- Apoyo a la familia y a los cuidadores
- Seguimiento proactivo estructurado
- Planificación del alta hospitalaria
- Visita domiciliaria precoz y seguimiento domiciliario
- Mejora de acceso a ayudas técnicas
- Consultoría con otros proveedores
- Desarrollo de vías clínica y protocolos interniveles
- Apoyo psicosocial
- Ayuda en la toma de decisiones basadas en la evidencia
- Negociación en nombre del paciente ante proveedores y servicios.
