3. TIPOLOGÍAS Y MODELOS DE SISTEMAS SANITARIOS
Los sistemas sanitarios se pueden agrupar para facilitar su comprensión de muy diferentes maneras, las más habituales lo hacen en función de: El sistema de protección social del que forman parte, las relaciones o flujos económicos que desarrollan, las interacciones que se establecen entre la oferta y la demanda de servicios sanitarios
3.1. SISTEMAS DE PROTECCIÓN SOCIAL
Los sistemas más primitivos de protección social nacieron con el objetivo de paliar penosas situaciones asociadas a la enfermedad y se desarrollaron vinculados a razones muy dispares como: la caridad de los más desfavorecidos, los sistemas gremiales o la protección a los soldados del rey. Los poderes públicos de los países occidentales no intervinieron en la protección social hasta el siglo XIX cuando aparecieron las Leyes de Pobres como la de Beneficencia en España. Se caracterizaban por establecer el concepto de necesidad y regular un sistema de protección basado en la provisión caritativa de servicios, en general por órdenes religiosas, coordinada por los poderes públicos. El objetivo buscado era paliar situaciones de necesidad y no modificar la realidad; el Estado regulaba la generosidad con los necesitados, pero no financiaba ni prestaba servicios, salvo en casos muy concretos y servían básicamente a necesidades de orden público.
El desarrollo, desde finales del siglo XIX, de los sistemas modernos de protección social que darían lugar a los posteriormente conocidos como “Estados del Bienestar”, vino a transformar radicalmente la forma de entender la sanidad. La atención sanitaria dejo de ser un bien privado para pasar a ser un derecho.
En la actualidad pueden definirse tres grandes grupos en los que clasificar los diferentes modelos de Estado de Bienestar presente en los países de la OCDE: los basados en la asistencia social, los sistemas de seguro relacionados con la actividad laboral y los universales.
