Tema 3. Seguridad en el manejo de medicación.


3.4. Conciliación de medicamentos al ingreso y al alta

Desde diferentes organismos se han impulsado los sistemas de conciliación de la medicación al ingreso y al alta, ya que sabemos que existen discrepancias entre la medicación domiciliaria y la prescrita al ingreso que pueden aumentar la morbilidad farmacoterapéutica. Desde entidades internacionales como la Joint Commission on Acceditation of Health Care Organization (JCAHO), se promueve como un estándar de calidad, así como una buena práctica en el uso de los medicamentos, disponer de un protocolo de conciliación.
¿Y qué se entiende por conciliación? El proceso de conciliación de la medicación consiste en valorar el listado completo y exacto de la medicación previa del paciente conjuntamente con la prescripción después de la transición asistencial (al ingreso, traslado o alta), con el objeto de mejorar el proceso farmacoterapéutico (prescripción, validación, preparación, dispensación, administración y seguimiento) en cualquiera de sus actividades.

¿Y cuáles son las recomendaciones para un correcto proceso de conciliación? En esta línea, los hospitales han desarrollado protocolos de conciliación de la medicación al ingreso y al alta, en los que se recomienda realizar las siguientes verificaciones en cada fase del proceso:

1. Fase de Prescripción:

  • Mejorar la comunicación verbal sobre medicación entre profesional sanitario y paciente. 
  • Solicitar documentación (informes médicos previos, tarjeta de medicación, etc.).
  • Optimizar prescripciones de calidad. Es imprescindible definir el principio activo, dosis, intervalo y vía de administración.
  • Informar a los pacientes de su tratamiento y de los cambios que se produzcan en el mismo.

2. Fase de Validación:

  • Contrastar prescripciones habituales con las establecidas en el hospital, y en caso de discrepancias consultar a los profesionales sanitarios responsables o entrevistar al paciente.
  • Actuar conforme a la Guía de Intercambio Terapéutico respecto a medicaciones no aprobadas en el hospital.

3. Fase de Dispensación:

  • Se controla la medicación domiciliaria al ingreso del paciente por enfermería o por el servicio de Farmacia. Éste, integrará la medicación del paciente en la del hospital.
  • No permitir que el paciente disponga de medicamentos para su autogestión y evitar medicación multidosis en su mesilla, etc.

4. Fase de Administración:

  • Enfermería debe registrar toda la medicación que el paciente recibe en la hoja de administración.
  • En caso de detectar medicación ajena a la prescrita por el facultativo responsable, debe comunicárselo.

5. Fase de Información al alta:

  • El médico informará al paciente de su tratamiento, resaltando los cambios respecto al ingreso.


Dado que la utilización de abreviaturas, acrónimos y símbolos no estandarizados en la prescripción farmacoterapéutica para indicar el medicamento o expresar la dosis, vía y frecuencia de administración es una causa conocida de errores de medicación, tanto el ISMP (Instituto para el uso seguro de los medicamentos), como otras organizaciones, recomiendan la limitación del uso de las abreviaturas y símbolos.

Esta limitación no sólo se dará en la prescripción farmacoterapéutica, sino que se aplique también a otros documentos que se manejen en el centro, como protocolos de tratamiento, prescripciones preimpresas, hojas de administración de enfermería, etiquetas de cajetines de medicación, etiquetas de mezclas intravenosas, etc.