14. RECUENTO
Desde el inicio de la intervención, Emilia ha ido contando en presencia de Ana las gasas y compresas que esta le ha suministrado en el campo quirúrgico. Ana las registra en el tablero de recuento a la vista de Emilia. Allí seguirá apuntando las otras compresas y gasas que le entregue durante la intervención.
El olvido de cuerpos extraños en el campo quirúrgico es un evento de seguridad poco frecuente pero muy grave, de manera que se han categorizado como “evento centinela” o “never event” (cosas que no pueden suceder).
Se deberían contabilizar todos los elementos que por su tamaño puedan quedar retenidos dentro del campo quirúrgico de manera inadvertida. Esto incluye el instrumental y por ejemplo, las agujas de las suturas, aunque esto no forma parte de la práctica general.
Una vez que se decide iniciar el cierre, se realiza un primer recuento en el que Ana contará los elementos fuera del campo quirúrgico y Emilia los que estén dentro del campo y se compara esta cifra con el total de elementos registrados en la parte de entradas del recuento. El resultado se comunica a los cirujanos.
El mismo recuento se repite una vez terminado el cierre de la cavidad o espacio mínimo en el que se podrían ocultar los elementos contados. El resultado se comunica a los cirujanos como “Correcto” o “No correcto”, en cuyo caso se tomarán las medidas del protocolo local para evitar que los elementos quirúrgicos queden dentro del paciente.
Una vez dado por definitivo el recuento se registra su resultado y las medidas tomadas en caso de recuento “No correcto”.
La realización del recuento quirúrgico es uno de los momentos en los que se deben interrumpir otras tareas o elementos de distracción. Para su ejecución se recomienda el uso de apoyos como ganchos o bolsas y tratar de eliminar atajos cognitivos evitando contar las mismas cantidades que los paquetes de entrada o decirle a la compañera la cifra a alcanzar.
Aunque ahora están disponibles en el mercado tecnologías de recuento automatizadas, su escasa utilización impide conocer su fiabilidad más allá de los propios ensayos comerciales.
15. MUESTRAS
Los distintos tipos de muestra que se pueden recolectar en quirófano han de ir rotuladas en su contenedor con los datos de identificación del paciente (nombre, apellidos, número de historia clínica y fecha de nacimiento como mínimo). Han de registrarse en la hoja de la intervención por el departamento al que van destinadas (anatomía patológica, laboratorio, rayos, etc.) y han de salir del quirófano acompañadas de un volante de petición debidamente cumplimentado e identificado, no sólo con los datos del paciente, sino con los datos de quien realiza la petición y desde qué quirófano se realiza la petición.
Emilia le indica a Ana que ha de entregarle un tejido para analizar en el laboratorio de anatomía patológica. Ana rotula un envase del tamaño adecuado con su precarga de formol y espera que Emilia deposite allí la muestra leyendo ambas los datos de la etiqueta identificativa.
En caso de que las muestras se trasladen en lotes diarios al laboratorio, ha de llevarse un libro de registro que permita realizar una comprobación a la entrega en dicho laboratorio de todas las muestras y peticiones. Han de registrarse igualmente las muestras que se lleven al mismo laboratorio de forma inmediata (análisis “en fresco”), para evitar confusiones a la hora de reclamar resultados.
