Tema 1. Introducción a las urgencias y emergencias.


4. RECURSOS HUMANOS

El personal de un SUH está formado por un equipo multidisciplinar, donde no sólo cuenta el personal sanitario y donde cada vez es más necesario e importante el trabajo en equipo para ofrecer una atención y unos cuidados de calidad a los usuarios. Dentro de este equipo se interrelacionan médicos, enfermeras, auxiliares, técnicos, celadores y personal administrativo, entre los cuales deben establecerse criterios y pautas para una comunicación adecuada y eficaz.

En centros con acreditación docente, los residentes en formación asumirán además gran parte de la asistencia urgente. La necesidad de una formación adecuada y específica en urgencias en España aún no está cubierta. La mayoría de los servicios sanitarios exigen a los profesionales formación no reglada en urgencias y/o emergencias. Sin embargo, el sistema educativo español no contempla la figura del especialista en urgencias y emergencias ni en relación con el personal médico ni con el de enfermería.

 

5. EQUIPAMIENTO E INSTRUMENTAL

Al igual que se necesitan unos recursos humanos específicos y competentes para la atención a la demanda asistencial urgente, es obvio que también se precisan unos recursos materiales adecuados. Cada zona del servicio de urgencias requiere un material específico, tanto fungible como de electromedicina.

No cabe duda de la dificultad que entraña precisar el material necesario para una unidad de urgencia, pues son muchos los factores que van a depender de él, como la extensión del servicio, el número de urgencias atendidas, la distancia entre almacenes, el número de pedidos de reposición que se realizan, etc…

En la planificación y gestión de estos recursos materiales deben estar implicados y participar todos los profesionales del área de urgencias. La existencia de recursos materiales no significa solo el disponer de más o menos medios diagnósticos y terapéuticos, sino también el mantenerlos y usarlos con eficiencia, es decir, para lo que deben usarse obteniendo la máxima rentabilidad. Un sistema de gestión de urgencias debe contemplar pues, el mantenimiento de los recursos materiales existentes, así como la baja de recursos innecesarios y la adquisición de otros nuevos para seguir con la prestación de cuidados.